El onboarding

Esta semana está siendo mi segunda en Aplazame y como todo trabajo requiere una fase de adaptación. Esta fase llamada onboarding, depende de la empresa y ésta se encarga de que el aterrizaje sea del todo adecuado y lo más importante, progresivo. Está claro que las empresas pequeñas y de reciente creación no pueden permitirse tener todo atado, ya que en muchos casos, lo que se presupone es que la persona que entra sepa sacarse las castañas del fuego.

Es muy difícil que durante el onboarding de una empresa esté todo cerrado pero he de decir que depende mucho del tiempo que pueda dedicarse la persona que te guiará a lo largo del viaje de entrada. Por eso, las empresas que se pueden permitir que alguien del equipo, deje de hacer las tareas encomendadas y que su principal tarea sea la de poder encajar una nueva pieza para que se adapte lo antes posible es un win.

Recuerdo un texto que escribió Dennis Crowley, CEO de Foursquare, lo que le costaba a una startup con un crecimiento intergaláctico la entrada de personal nuevo. Creo recordar que hablaba de al menos seis meses. Hace un par de días me encontré con Txarly en el metro y me comentaba sobre su recién incorporación en Cabify el volumen de contrataciones que estaban realizando. Si no lo tienes organizado lo más probable es que tengas un gran problema.

Es muy complicado crecer y que las nuevas incorporaciones sumen nada más entrar. Además, creo que lo más importante es la capacidad de adaptarse al nuevo entorno. Por otro lado, es también muy importante que la persona que te vaya a guiar tenga paciencia y ganas de que te incorpores y que te vea como un aliado no como un enemigo, que a veces pasa.


Revisado por Alba Roza con mucho 💝