Estereotipos: Moda

La historia de la moda sirve para entender la importancia que el hombre le da a la estética como idea y percepción de la belleza, y qué lugar ocupa la apariencia en su vida. Ya sea con un fin estético, social o de poder, la vestimenta, desde la prehistoria, ha sido un rasgo fundamental para la supervivencia del ser humano. Sin importar que se haya originado por necesidad o por gusto, el aspecto exterior siempre ha ocupado un lugar muy importante para el reconocimiento propio, además de ser una forma en que se expresa nuestra interioridad.

Es mucho el conocimiento que se puede tener al profundizar en un tema tan controversial como lo es la moda; mientras algunos piensan en el valor cultural y artístico, así como de contenido y discurso, hay quienes no dejan de creer que es un asunto meramente banal que incita a la juventud, tanto hombres como mujeres, a intentar ser parte de un estereotipo que muchas veces puede atentar contra la salud y otros aspectos personales de los individuos. Si bien es cierto que nos hemos servido de elementos superficiales, como puede ser la apariencia física, para construir nuestros propios esquemas estéticos y de “personalidad”, hay que reconocer que es importante, en diferente medida, manera y estilos, cuidar de nuestro exterior, pues éste muestra mucho de lo que internamente estamos constituidos.

No importa cuál sea el rol social que se desempeñe, la moda siempre está presente para hacerse notar, para gritar que el tiempo cambia, que las funciones se transforman y que la ropa, al igual que la sociedad, resurge con los años.

Vestir siempre ha estado ligado a la acción social, al género, a la personalidad y, sobre todo, al pensamiento. El hombre como un sujeto pocas veces ligado a la moda –en contraposición a la silueta femenina– ha sido la figura que más ha resentido los cambios y las consecuencias de los elementos que engloba la vestimenta, aunque nos cueste trabajo creerlo.

Es una realidad que la industria de la moda siempre ha ido de la mano del espectáculo, es por ello que al escuchar la palabra estilo, creemos inmediatamente que se trata de famosos lucen perfectos todo el tiempo, invitándonos a consumir productos y marcas para alcanzar un estatus, pero no todo es eso, veamos más allá de lo evidente.

Los individuos han buscado y encontrado la manera de unificar una ideología con la apariencia, dotando con tintes artísticos la indumentaria que utilizan. Por supuesto que la actualidad no se queda atrás la era digital; esta ha influenciado todos los aspectos de la vida, siendo la moda uno de los que más resaltan. La inmediatez, accesibilidad y cambio en la información diaria, determinan mucho sobre las nuevas tendencias que se presentan en este universo.

A pesar de que aquello que llamamos moda se puede estudiar por medio de la Historia, el Arte, la Antropología o la Psicología, y justificar la motivación que lleva al hombre a preocuparse por su estado exterior, cabe mencionar la obviedad que existe entre la importancia que le damos a nuestra apariencia por satisfacer a los demás y el tamaño de nuestro ego, lo cual puede resultar dañino para quienes toman este aspecto solamente para formar parte de una sociedad sin atender a las necesidades internas personales.

“La moda reivindica el derecho individual de valorizar lo efímero”.
- Coco Chanel -