“Blanca inocencia”

Fotografía por: Alejandra Arévalo

Por esta ocasión empecé poniendo una fotografía porque no encuentro las palabras para expresar todo lo que siento al verla.

Al poder platicar un rato con algunos niños del estado de Chiapas pude darme cuenta del potencial que tienen y las ganas de salir adelante. Es realmente admirable ver que a tan poca edad ayudan al sustento de la casa, que con un solo “Hola campeón” te sonríen de una forma tan sincera; que son capaces de hablar tzotzil (lengua mayense que se habla principalmente en los Altos de Chiapas por los pueblos de la etnia tzotzil), español y en algunos casos un poco de inglés.

Pero algo que me dejó conmocionada fue ver la pureza y la inocencia que albergan sus miradas. A continuación pondré un pequeño poema de la autora Inmaculada Carrasco:

Inocente y libre, ves el mundo como realmente es,
 y no sabes lo que puedes y lo que no puedes hacer.
Lloras para pedir una caricia, ries y dibujas una sonrisa,
 que solo tu inocencia, ejerce la influencia de nuestra existencia.
 Niño de ojos verdes, de aura violeta, con una gran fortaleza,
 y espiritual belleza, milagro de la vida que un gran resplandor te ha dado,
 apasionado y profundo, suave y delicado.
Vas buscando tu camino, personal e íntimo,
 pues ya denotas tu personalidad arrolladora,
 un gran buscador de caminos…
Rocío de esperanzas, momento crucial,
 caminas sobre el filo, buscando la necesidad,
 de crearte como adulto, a ritmo de un reloj,
 reflejo del razonamiento, realidad de un comienzo.
Quererte es fácil, a pesar de tus travesuras,
 pues son las mías de antaño y premura,
 iniciamos un camino, nunca antes transitado,
 y las herramientas para sobrellevarlo,
 es querete tanto…tanto.

Empezar a darnos cuenta que son ellos el futuro de nuestro país es empezar a valorar un poco más la vida, los momentos de alegría y lo que tenemos, sea mucho o poco; ya que al poder contemplar la sencillez con la que un niño disfruta la vida, llegaremos a la conclusión de que son los gestos más pequeños los que nos brindan los mayores momentos de felicidad.

Fotografía por: Alejandra Arévalo
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