“Manos que hablan”

Muchas de las veces que he recorrido diversos lugares de mi país me he encontrado con personas que me ofrecen diversos productos y objetos que ellos mismos elaboran. Dibujos; productos de diversos materiales como madera, cobre, distintas piedras, plata, cobre; llaveros, ropa, entre otros.

Fotografía: Alejandra Arévalo

Lamentablemente, no somos conscientes de lo que para ellos implica una venta y el tiempo que se invierte en cada uno de los productos que nos ofrecen, y hasta somos capaces de “regatear” sin ponernos a pensar que en un 80% estas personas son las encargadas de llevar un sustento a casa. Y por otro lado, somos consumidores activos de grandes marcas que muchas veces ni siquiera nos ofrecen buena calidad pero que las compramos por “moda”.

Lo que personalmente me resulta más interesante es el hecho de que si nos tomamos el tiempo de platicar con ellos unos minutos, nos daremos cuenta que detrás del trabajo que ellos realizan hay una experiencia que contar, un procedimiento que cada uno de ellos llega a disfrutar, muchas veces hay historias de generaciones completas.

Debemos empezar a valorar el trabajo que nuestros productores mexicanos realizan y dar a conocer al mundo lo bello que es, y entonces podremos respaldar a la industria mexicana construyendo un mundo mejor para todos.

Podemos mejorar nuestra situación, haciendo bien lo que nos corresponde y amando nuestras raíces.