Aquí y ahora

Cuando sientas que las situaciones cotidianas te desequilibran (problemas que no sabes cómo resolver, espera de alguna solución o preocupación por algo que pasó), recuerda que lo único real es el presente, aquí y ahora. Te ayudará a relajar tú mente y darte un respiro.

No necesitas irte a un espacio especial, con sonidos relajantes ni un guía que te oriente en una meditación. Cierra los ojos dos minutos y conecta con tu interior. Allí está tú verdadera casa, tú verdadero espacio de calma y lo que realmente importa.

Si tenes una vibración alta, cualquier mínimo desvío puede sentirse mayor que en otras ocasiones. Pero si respiras y le das un tiempo, logras regresar a ese espacio de calma mucho más rápido que en situaciones anteriores.

Mantente alerta para que tu mente no controle la situación. Conectate con tu esencia que ahí está la respuesta y el camino.