Ideas para relanzar la Copa del Rey

La final del sábado en el Camp Nou entre el FC Barcelona y el Athletic de Bilbao echo el telón un año más de la Copa del Rey. Una competición que temporada tras temporada permanece como una de las grandes olvidadas de nuestro fútbol. A diferencia de lo ocurrido en países como Inglaterra o Alemania (que también celebraron la final de su Copa el sábado), en España la Copa del Rey ha quedado como un torneo secundario en lugar de lo que debería ser: la gran fiesta del fútbol español.

Son varios los motivos por los que la Copa del Rey no goza de la importancia y repercusión que tienen otras copas nacionales en sus respectivos países. Sin embargo, la Copa puede recuperar su atractivo en los aficionados llevando a cabo varias reformas. Aquí expongo algunas ideas que pueden ayudar a hacer crecer esta competición.

Un sistema de competición nuevo. Quizás el motivo más importante por el que la Copa ha perdido gran parte del atractivo entre los aficionados. El hecho de que los 20 equipos de Primera División entren directamente en la ronda de dieciseisavos de final y jueguen a doble partido evita que la mayoría de clubes de divisiones inferiores puedan enfrentarse a ellos. Es por ello que hace falta un cambio en el sistema de competición, donde impere el partido único en todas sus rondas y los equipos más pequeños puedan soñar con hacer la machada ante un equipo grande. El modelo de la FA Cup podría ser importado a nuestro país para hacer de la Copa del Rey una competición con mayor interés entre los aficionados de todos los equipos.
El sorteo de emparejamientos, primer gran momento. La RFEF tiene que vender y hacer de este momento un espectáculo mantenga la emoción entre los aficionados para que conozcan a sus rivales. Inglaterra y Alemania son dos países que han sabido hacer del sorteo un evento que los aficionados marcan en rojo en el calendario futbolístico. Escenografía, realización televisiva, mantener la emoción… en definitiva, transmitir emociones al aficionado para que se contagie del espíritu de la Copa del Rey.
Visibilidad de los sponsors. ¿Alguien sabía antes del viernes previo a la final de la Copa del Rey quiénes patrocinaban la competición? Difícil, ya que la visibilidad de los patrocinadores de la competición ha sido escasa durante la misma. Como bien apuntan desde Marketing Deportivo MD, no ha habido estrategia alguna de activación de patrocinio por parte de la RFEF con estos sponsors. Algo impensable en las copas de otros países europeos, donde no sólo tienen visibilidad en la publicidad de cada partido, sino que sus sponsors se vuelcan en estas competiciones para hacerlas citas obligadas en el calendario deportivo de ese país. Por otra parte, la RFEF puede explotar también los ‘naming rights’ de la competición. Dar el nombre de un sponsor a esta competición supondría una fuente de ingresos extra del que se pueden beneficiar las dos partes.
Cuidar el producto televisivo al máximo. Una labor en la que es obligado que se vuelquen tanto la RFEF como los operadores televisivos que tienen los derechos de la competición. La Copa del Rey no puede ser sólo un contenido más en la programación de las cadenas. Tiene que ser uno de los contenidos estrella, y para ello hay que darle el trato que se merece. Un trato que desde la RFEF pasa por hacer de la competición un producto estrella, con una cabecera que sea reconocible para el espectador, buen grafismo televisivo, anuncios con los sponsors… y por supuesto, una realización televisiva de primer orden. Algo para lo que hay que invertir esfuerzo, pero a medio plazo da réditos.

Mención especial merece la final de la Copa del Rey. El partido más importante de la competición debe ser el evento que más atención congregue durante el fin de semana a nivel nacional. Todo el fútbol español está representado en ese encuentro, y nada puede fallar ante los ojos de millones de telespectadores en todo el planeta. Estas serían algunas ideas para hacer de este partido el gran evento del año en el fútbol español.

Sede y fecha de la final confirmadas de inicio. Uno de los dilemas que ha provocado la competición en los últimos años ha sido el baile de fechas y sedes que ha venido dándose de cara a la final. Los clubes y la RFEF tienen que fijar una fecha y una sede de la final de Copa del Rey definitiva antes del sorteo de la primera ronda. A diferencia de otros países, no tendría por qué ser siempre en la misma ciudad, sino que podría alternarse entre diferentes ciudades. Y de esta forma se evitaría el debate sobre qué sede es mejor para albergar la final.
La ciudad sede, con actividades la semana previa. La final de la Copa del Rey tiene que vivirse en la ciudad sede desde los días antes a que empiece el gran evento. Además de las ‘fan zones’ de los equipos participantes, la RFEF, en colaboración con los patrocinadores del evento, puede crear una ‘fan zone’ propia donde los aficionados pueden vivir la experiencia de la Copa del Rey los días previos a la gran final.
La final de la Copa de Campeones Juvenil, dos días antes de la final de Copa. Como aperitivo a la final de la Copa del Rey, paralelamente podría disputarse dos días antes la final de la máxima competición nacional del fútbol juvenil, la Copa de Campeones. Desde 2002, esta fórmula la ha llevado a la práctica la federación alemana con la disputa de la final de la DFB-Junioren-Vereinspokal en la misma ciudad sede. Para la disputa de este evento, podría escogerse un estadio más pequeño de la ciudad sede de la final o de una ciudad cercana.
Ceremonia previa al partido. Quizás uno de los elementos que se han introducido en las grandes competiciones europeas y que más han llamado la atención a nivel visual. La final de la Copa del Rey merece un espectáculo a la altura de lo que es: el partido más importante del año en el fútbol español. Tras el espectáculo sobre el césped y la salida al campo de los dos equipos, el colofón a la ceremonia lo pondría la interpretación del himno nacional de España en directo por parte de una banda de música, a semejanza de lo que hacen en el resto de Europa.

Con estas acciones, la final de la Copa del Rey podría recuperar su prestigio y recepción entre los aficionados para convertir este evento en el más importante de la temporada del fútbol español. Unas acciones para las que hace falta inversión humana y económica, pero que al final siempre repercuten.

Show your support

Clapping shows how much you appreciated Alejandro Diago’s story.