¿Ha sido OT algo más que un buen programa de televisión?

No me gustan nada los titulares clickbait. Espero que esta pregunta no lo haya parecido. Si has hecho clic para saber rápidamente la respuesta a la pregunta, para mí es un claro sí. Operación Triunfo 2017 ha sido más que un buen programa de televisión. Creo que hay varios motivos para tenerlo tan claro y, sobre todo, creo que es bueno analizar con un poco de profundidad cosas que pensamos que son completamente superficiales como un programa de la tele. Ese es mi objetivo con este texto, dar una visión más (mi visión) para que intentemos entender el fenómeno que ha supuesto OT. Si no te interesa el mundo de la comunicación, pasa directamente al apartado “OT y nuestra generación”.

Los concursantes que compitieron por ir a Eurovisión: Miriam, Aitana, Amaia, Alfred, Agoney y Ana (de izquierda a derecha)

OT en el panorama televisivo

El programa ha sido un soplo de aire fresco para la televisión en España y creo que ya hacía falta. El nuestro es un país curioso en este sentido. Si tuviera que explicar a alguien de otro país cómo funciona la tele aquí, empezaría con estos puntos:

  • Las audiencias lo son todo. Nos movemos en un sistema que está claramente marcado por las audiencias que se consiguen a nivel macro. Es decir, al final lo que importa es el dato de share que luego se venderá a los anunciantes. Se renuevan o cancelan programas en base a estas cifras y se tiene en cuenta en muy pocas ocasiones el perfil de esa audiencia o su fidelidad. Hay programas incluso que tienen más audiencia a posteriori en las plataformas “a la carta” de las cadenas que en su emisión en directo, pero lo que se sigue teniendo en cuenta a modo de Dios Padre a la hora de tomar decisiones es el dato de audiencia en directo que proporciona Kantar Media (la empresa encargada de medir las audiencias en España a través de algo más de 4.000 audímetros). En el caso de Operación Triunfo hemos encontrado a una audiencia que fue creciendo poco a poco y que se mantuvo en el tiempo. OT consiguió incluso en alguna ocasión adelantar a La que se avecina, aunque ambas propuestas dividían audiencia y obtenían datos similares. Las audiencias ya no son las de antaño. En medios hablamos del fenómeno de fragmentación de las audiencias: más canales de TDT, oferta bajo demanda (VOD) como la de Movistar+, plataformas digitales de streaming, etc. De todas formas, el programa ha sabido aprovechar este panorama de manera más que correcta, pero de esto hablaremos más detenidamente en el apartado titulado “Transmedia”.

Si te interesa el tema de las audiencias, hice este hilo de tuits hace relativamente poco:

  • El prime time. Es EL momento de la televisión aquí. Las grandes apuestas de la programación se centran en torno a esta franja horaria en la que la audiencia es la máxima del día y en la que nos encontramos lo que llamamos en el mundillo “el minuto de oro”, el minuto con más audiencia del día. Hablar del prime time en España es hablar de lo tarde que comienza. En el caso de Operación Triunfo esto se ha llevado al extremo: el programa empezaba cada lunes a las 22.40. Esta decisión está relacionada con el horario español, sí (dejo más abajo un gráfico que fue muy famoso en su día con la distribución de la rutina de varios países europeos), pero sobre todo es una decisión estratégica relacionada con el punto que hemos tratado anteriormente. Como el talent show acaba tan tarde recoge también a la audiencia del late night (el espacio tras el prime time) por lo que la audiencia relativa del programa crece. Si a esto sumamos que los espectadores que se decantaban por OT han sido bastante fieles, nos encontramos con que esta decisión de retrasar la hora de comienzo ha beneficiado al formato. Evidentemente, dejo a un lado la parte ética; es precisamente la televisión pública la que debería apostar por un horario de prime time más razonable. Natalia Marcos, siempre ha sido mi referente en la crítica al increíble retraso del prime time español como explica en este artículo.
El típico gráfico casposo que comentaba.
  • La calidad de la programación. Soy muy repetitivo con este tema. No ya solo con la falta de calidad que tiene parte de la programación televisiva en España (hablo muy en general y simplificando), sino cómo además se concentra en determinados espacios de tiempo. Por ejemplo, el prime time del domingo cuenta con Chester y Salvados (de las cadenas menores de cada grupo mediático Mediaset-Atresmedia). Operación Triunfo para mí ha sido un ejemplo de calidad. Ha combinado elementos como un buen presentador, un casting sobresaliente y unas galas bastante ágiles. Lo que más me gusta y considero un acierto es que no han cambiado el momento de la emisión. En el panorama que definíamos de fragmentación, es súper importante crear eventos o acontecimientos televisivos. Una cita semanal con un programa que se vive como algo importante y, por lo tanto, se comenta en redes. Es Twitter la red social que parece que tenga como único cometido claro salvar a la televisión. No es una crítica, es mi red social favorita pero hay que reconocer que llevan un tiempo algo perdidos a nivel de estrategia.

Yo hater en Twitter sobre el tema:

El Transmedia.

Lo primero que quiero aclarar es que “el transmedia” no existe. Lo exponía Mar Guerrero así:

Como cualquier tendencia, todos empezamos hablar de “transmedia” hasta que deja de tener significado (si Barthes me leyese me mataba). No, no deja de tener significado, pero si aplicamos este adjetivo a todo o lo convertimos incluso en sustantivo deja de ser descriptivo. Ha habido ya algunos casos de series o programas de televisión transmedia en España. Uno muy sonado en el mundo académico fue Em dic Manel de TV3. Si quieres empezar a profundizar en el tema, varios profes e investigadores de la UPF escribieron este artículo bastante global pero muy claro en el que analizan desde un punto de vista transmediático varias series, programas de TV (entre ellos la edición anterior de OT) e incluso campañas políticas. En el caso de OT 2017 sí que pienso que podemos hablar de un programa de televisión transmedia, me justifico:

  • El programa gira en torno a un gran acontecimiento semanal que es la Gala y que se retransmite en directo en TVE a las 22.40 de la noche.
  • Este programa central se comenta en Twitter donde el fandom genera mucho contenido (memes, vídeos…). Aclaración: que un programa se comente en Twitter no basta para mí para hablar de proyecto transmedia hoy en día si no se está generando contenido específico para esa red social y se promueve que el usuario también lo genere como pasa con OT.
  • A la Gala hay que sumar “el Chat” que se emite cada lunes cuando esta termina y donde a través de la aplicación Shootr, los usuarios pueden participar en encuestas, enviar mensajes…
  • El otro pilar fundamental, casi más importante que la propia gala, es el 24horas. A través de Youtube, se retransmite en directo todo lo que pasa en la Academia. Podíamos ver las clases, los ensayos, las comidas… Una de las citas más importantes en el 24horas era el Pase de micros que se emitía cada sábado anterior a la gala. Youtube permitía además comentar en directo todo lo que pasaba.
  • Redes sociales de los concursantes. Aunque tenían que estar aislados en la Academia, tenían móviles para grabar vídeos o hacer fotos que el equipo se encargaba de compartir en las redes sociales de cada uno. Cuando eran expulsados, se les daba un USB con toda la información y con las contraseñas.
  • Redes sociales para comentar (y contribuir) a la narrativa en toda su extensión. Separo este punto de los comentarios de las galas en directo porque va mucho más allá. En las redes sociales se comentaba el 24horas, todo lo que pasaba, se generaba muchísimo contenido como vídeos o memes, se iniciaban teorías de conspiración o se creaban relaciones como #Ragoney (Raoul + Agoney). Vimos la dimensión del asunto cuando un usuario se encargó de comunicar a la Academia que Aitana se había dejado el secador encendido o cuando Noemí Galera tuvo que pedir disculpas por un comentario sobre Alfred sacado de contexto que se coló en el 24horas.

Y seguro que todavía me estoy dejando algún punto por el camino.

OT y nuestra generación

Digo nuestra generación a conciencia. Si estás leyendo esto, eres de mi generación tengas la edad que tengas. Es uno de los pensamientos que me han acompañado desde hace unos meses. Creo que el tema generacional ha dejado de ser una cuestión de edad, que la diferenciación demográfica es algo del pasado. Con “nuestra generación” me refiero a una serie de personas que tenemos una cierta forma de ver el mundo, una manera concreta de trabajar y de vivir en la que colocamos nuestros valores primero. En Twitter hicimos un debate sobre el tema hace poco (específicamente sobre la faceta laboral) y llegamos a las siguiente conclusiones:

El punto de trabajar con amigos quedó en el aire, hubo opiniones en ambos sentidos

Hay que reconocer que Operación Triunfo no habría sido igual sin los Javis en este sentido. Son uno de los principales referentes de esta generación, de esta nueva forma de hacer las cosas. Sus proyectos (La Llamada y Paquita Salas) los han montados ellos mismos, trabajando con sus amigos y comunicando siempre un mensaje de aceptación y de diversidad.

Y este precisamente, la diversidad, es uno de los temas protagonistas de esta edición de OT. En parte porque los espectadores lo pedían y lo potenciaban en las redes sociales y a la vez porque desde la dirección del programa lo han permitido e incluso fomentado. En esta edición hemos visto cómo se han visibilizado la diversidad y el respeto. Por ejemplo, vimos en prime time en la televisión pública un beso entre dos amigos al terminar su canción.

Beso #Ragoney al terminar el tema “Manos vacías”

De verdad que creo que este no es un tema menor y que Operación Triunfo será un referente para toda una generación. Para los que ya pasamos de los 20 pero también para los adolescentes y las adolescentes que han encontrado en este programa un ejemplo de la diversidad como motivo de orgullo, de perseguir tus sueños como lo más importante, de estudiar y trabajar mucho por aquello que quieres conseguir (la mayoría de concursantes tenían formación y estudios en música, teatro, voz…) y especialmente de enviar nuestro mensaje de respeto y de aceptación en todo lo que hagamos.

Ha terminado OT 2017. Y aunque parezca extraño me parece un buen momento para recordar la actuación de David Bowie en 1972 en la BBC (el traje que lleva estuvo en la exposición en Barcelona sobre él). Bowie salió a cantar Starman en una actuación que estaba pensada al milímetro. Miraba y señalaba a la cámara directamente diciendo “tú también puedes hacerlo”, “tú también puedes ser diferente”. Esta actuación marcó un antes y un después para toda una generación. De hecho, mucha gente en el Reino Unido recuerda lo que les impactó en su momento.

Por las maravillosas casualidades de la vida, hoy Amaia cantó Starman en directo en horario de máxima audiencia. Es la canción que ella eligió para la primera gala y que hoy ha vuelto a cantar. Es la conclusión perfecta para algo que ha sido mucho más que un programa de televisión, un nuevo mensaje alto y claro de “tú también puedes hacerlo” como el de Bowie. Es un síntoma de cómo dentro de cada vez menos, no volveremos a ver una televisión pública conservadora, no volveremos a ver a un partido político votar contra el matrimonio igualitario, no volveremos a ver a algunos cuestionar leyes que fomentan la igualdad. Puede que pequemos de optimistas, sí. Pero bendito optimismo si nos lleva a construir algo tan grande. Bendito optimismo y bendita edición 9 de Operación Triunfo.

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