¿Qué pasó en la reunión entre Diosdado y Thomas Shannon?

Jackson Diehl de The Washington Post:

In the short term, the U.S. diplomacy has a modest goal: to prevent López’s death. Shannon told Cabello the continuance of the dialogue between the two governments depended on López remaining alive and being convinced to end his hunger strike, sources said.

Quizá las fuentes de Diehl son, a diferencia de Jim Luers, funcionarios de carne y hueso de la Casa Blanca o el Departamento de Estado. Pero ¿cómo sabemos que estos funcionarios le dijeron la verdad a Diehl y no estaban tratando de tapar un error?

Porque recordemos algo: la tesis de la emboscada a Shannon en Haití es también persuasiva. A Diosdado obviamente le interesa no ser visto como un narcotraficante buscado en los Estados Unidos. Eso explica la invención de Jim Luers y también su regocijo cuando aparecieron, o mejor dicho, cuando él mismo divulgó sus fotos con Shannon. Yo lo vi en televisión deleitado con el revuelo que causaron las fotos. ¿Y no lo iba a estar? ¿Tiene algún sentido que funcionarios de Washington casi etiqueten oficialmente a Diosdado líder de un cartel y unos días después Thomas Shannon aparezca en una foto sonriente al lado del capo? Ante semejante error, no extraña que funcionarios hayan reaccionado con declaraciones contradictorias sobre la reunión. Tampoco que la Casa Blanca trate de tapar su pifia con un tardío todo-estaba-fríamente-calculado.

Es decir, tan creíble como la versión de Diehl es el cuento de la emboscada.

Por otro lado, Fernando del Rincón de CNN, que también tiene fuentes anónimas en el Departamento de Estado, reveló otros supuestos datos sobre la reunión entre Diosdado y Shannon. El Nacional informa que

Fuentes consultadas por el equipo de Conclusiones [CNN] indican que el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela…actúa para evitar que avancen las averiguaciones en su contra por su presunta vinculación al narcotráfico.

Algo raro de la versión de Diehl es el leverage que repentinamente se le asigna a Estados Unidos en las negociaciones con Venezuela. La versión de Fernando del Rincón explicaría este repentino poder de negociación de los gringos, sugiriendo que Diosdado está desesperado por las acusaciones en su contra y dispuesto a negociar. El problema es que estas investigaciones no son controladas por la Casa Blanca, como lo explicó Juan Forero en una entrevista a Newsweek Venezuela:

Hay una falta de conocimiento en Venezuela sobre cómo funciona el sistema norteamericano. Porque las fiscalías son totalmente independientes. Y muchas fuentes consultadas nos aseguraron que no se comunican con el Departamento de Estado.

Y un poco antes:

Nunca imaginé que las investigaciones que se están realizando en los Estados Unidos fueran tan numerosas. Un funcionario nos dijo que se están llevando a cabo en varios distritos y diferentes jurisdicciones. En ese país hay fiscalías locales, estatales, de condados y federales. En una ciudad como Nueva York, hay como tres federales y en las afueras hay más. Y cada una tiene muchos fiscales. Y lo que nos informaron es que esto se está moviendo en varias de estas jurisdicciones. Nosotros supimos de tres fiscalías, pero quedé con la sensación de que hay más.

Es cierto que a alguien como Diosdado le debe costar creer que Obama no puede agarrar el teléfono y hacer que todas esas investigaciones desaparezcan.

Pero ¿no tiene nadie a su lado que se lo explique?