Tres textos sobre mi abuelo

Hace diez años escribí mucho sobre mi abuelo. Estoy recuperando los textos de distintos blogs que ahora están cerrados.

+*+*+ 12/06/2005 +*+*+

No dudo que mi abuelo esté con el Señor pero no es suficiente. No es suficiente puesto que eso no explica el vacío que dejó aquí en la Tierra. Ya pasaron dos semanas y aún no logro asimilar que él ya no está aquí con nosotros. Es que me parece tan cercano. Siento que está aquí, por todas partes. Lo triste es que cuando quiero acariciarle el brazo me es imposible. No hay referente empírico que se parezca al flácido brazo de mi abuelo. Quedó flácido a causa de la diabetes que lo carcomía por dentro.

El martes inmediato a su muerte fui a su casa. Desde antes me preparé mentalmente para no entrar a la casa, saludar a mi abuelita, ir a la cueva(el cuarto de mi abuelo, así le llamaba) y luego al baño a lavarme las manos. Es más, decidí no lavarme las manos para no atontarme con mi rutina. Lo cumplí. Entré a la cocina y me quedé ahí un buen rato hasta que mi tía me mandó a lavarme las manos. ¿Saben qué hice? caminé cual autómata al cuarto de mi abuelo y me detuve en la entrada. Sabía que no estaba ahí pero de todas maneras fui a buscarlo. No quiero pensar que jugamos a las escondidas porque me parece absurdo. Después fui al baño un poco anonadada por la situación. Todo está en silencio. Así será por siempre. Me gustaría dejar de escribir sobre él, pero no puedo.

+*+*+ 27/05/2005 +*+*+

El árbol de la derecha se quedo sin su amigo, el árbol de la izquierda. Lo talaron mientras dormían. ¿Te imaginas morir dormido? Yo me pregunto si duele.
Vaya, todos experimentamos la muerte del otro, jamás la propia. Así que es imposible saber si duele cuando uno se muere o no.

+*+*+ enero 2005 +*+*+

Dos aromas se juntan en la cama de un hospital. Ricino acostado cual paciente enfermizo, Gardenia de pie resistiéndose a caer enferma. Los dos aromas se pierden en la atmosfera lúgubre en la que Vida y Muerte juegan a las escondidas.

Like what you read? Give Ale QuHe a round of applause.

From a quick cheer to a standing ovation, clap to show how much you enjoyed this story.