Ruptura: Memoria 6

Cuando intentas sacar a alguien de tu vida a quien tu cuerpo y tu mente estaban acostumbrados y por quien sentían algo parece que algo de ti se aferra a tenerlo, así son mis sueños o pesadillas, llevaba 3 semanas de sufrir por amor, por el miedo de perderlo o por el miedo de no volver a verlo, así que pese a mis intentos de mantenerlo lejos mi cuerpo y mi mente me hicieron malas jugadas.

Dormía entre 5 y 6 horas cada día por miedo a soñar, a soñar con él, pero era en vano, incluso a pesar de las pastillas para dormir, de los antidepresivos y de cualquier cantidad de medicamentos que me metí, cada noche él venía a mi mente, se instalaba en mis sueños, algunos eran casuales, otros eróticos y otros de muerte, cuando eran muy intensos despertaba a las 2 o 3 de la mañana sumamente exaltado y con miedo, a veces mis ojos me dejaban verlo en la ventana o su silueta en el pasillo, como que venía y me cuidada o me atormentaba según como quieran verlo.

A veces me despertaba 2 o 3 veces por noche, vivía pequeños capítulos de vida entre los dos, en algunos estábamos tomados de la mano, en otros nos besábamos, en otros más peleábamos y en algunos simplemente estábamos abrazados, recuerdo que un par de ocasiones desperté llorando su ausencia y es que era muy difícil no extrañar su cuerpo grande y torneado, siempre emitía mucho calor porque que la grasa corporal hace lo suyo, extrañaba eso y lloraba desconsoladamente por no tenerlo, en algunos días abrazaba mi almohada con todas mis fuerzas hasta que me cansaba y simplemente dejaba de llorar, me costaba mucho trabajo despertar y realmente no quería levantarme una vez que lo hacía, me dolía el pecho y el alma; nunca había sentido ese dolor incluso aunque hace algunos meses me había tocado vivir una separación que parecía aún más intensa.

Le pedí al cielo, a Dios (si así he de decirlo) que me ayudará, que ya no quería soñarlo porque todo eso me lastimaba, sé que lo extraño montones pero he comenzado a rendirme y es que el corazón se cansa, no volverá porque en mis sueños ya tiene días que no aparece, tal vez era el tiempo, el momento, tal vez tenía que dejarme fluir para que muriéramos los dos y es que el último día que lo vi, se murió algo dentro de mi, me quede ahí tirado, muerto por dentro, vi mi muerte y vi mi alma desprenderse de mi cuerpo, era yo y por primera vez en mi vida estaba muerto de amor.