Desiertos

Ilustración: Boreal Arburola (Art Boreal). 2016.

Limitando el impulso, desayunando; divagando por fracciones, así recuerdo ciertos momentos y sin importar el contexto; me pierdo. Me asomo por el retrovisor, no viene nada, los objetos están más cerca de lo que parece; intuyo que todo está al alcance del olvido. Fracturas expuestas de un mejor ayer que al parecer, ya fue.

Desisto de tomar fotografías, no necesito recordar este vacío y fumando hasta el hastío, me he perdido entre ladridos y aullidos. Oscuro, frenético, locuaz y enfermo hasta el extremo; lo que cuesta decir es lo que por dentro no paramos de admitir. Lo sabemos, lo pensamos, lo olvidamos y repetimos; la venganza de la conciencia no divaga por siempre.

Destruyendo nueces de vidrio con cada paso mal calculado, pospuesto el eco del preámbulo incompleto; siempre tan incompleto. Ráfagas de cristal se entrelazan hasta estigmatizar la piel blanca que se tiñe de rojo a nuestro antojo, y no por poco; me hice el loco. Borrando el reflejo a punta de fusibles quemados y espejos.

Oasis antagónico de un futuro suelto de fe, nihilismo reforzado por ironías combativas consecuentes con los días y el frío… Les dije que era cierto pero nadie me creyó, a puntadas y apuntados los incrédulos; secreto a voces mudas y obtusas. La esfera y las nueces, la vida y la prisa ahogadas en desiertos eternos.

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