SisMo

Cuando algo me mueve no siento el suelo, aparezco por once inviernos y ya en verano, no escarmiento.

Luzco algunas pistas, escasas sonrisas de un pálido atardecer pero luego estás vos, con esa voz ronca, alborotas hasta que brotan, risas entre la brisa; no hay prisa te digo, luego te suspiro.

Los juegos de azar son un despertar, de gusto y aprendizaje; entre tanto peregrinaje por lo falso y sus vacíos. Hasta el hastío si el carisma pende de un hilo y lo que perdura es la soltura del alma, siempre en calma. Abraza lo que te plazca…

Sólo algunas paredes se encienden si cedes, al tímido encanto de una canción; interludios de humor en medio del rumor. Mides las mieles por medio del rubor, recuerda que no hay prisa y lo que da risa; nuestros pesares alivia…

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