Semana 1.

  • «Que todo lo que somos sea siempre una combinación de nuestros suspiros «

Mujer que provoca terremotos en las ideas. Tema de mil piezas compuestas con los ojos cerrados. Mujer de labios tenues a colores que solo los suspiros saben reconocer desde lejos.

Tan real como los cielos rosas, tan permanente como las letras impresas.

La chica de todas las gamas que siempre quise ver, mezcladas en palabras poco recurrentes, ideas perfectas, tranquilas y dulces.


No hay forma de pedir nada que no sea observar sus párpados, sus pestañas, la punta de su nariz; Besar todos y cada uno de los espacios en su espalda, su pecho… aferrarme a su cintura como la muestra de debilidad absoluta que quisiera terminar en sus caderas.


Tibia y paciente, con ese olor que se queda impregnado en las puntas de los dedos. He imaginado tantas veces como será dormir sobre su espalda, acariciar los detalles en sus hombros y contar las marcas en su cuerpo, para enamorarme poco a poco de los defectos perfectos que se empalman con mi pecho cuando se sienta sobre mi.

No existe esquina de mi cuerpo que no le pertenezca, no hay espacios en mi razón que no estén ocupados por su sonrisa… el eco de su voz que duerme conmigo aunque este lejos, es el mismo eco que la trae a mi cuando suspiro.


Mujer que ocasiona terremotos en las ideas, te regalo éste espacio en mi pecho, te regalo mis manos y mi piel.

Te regalo el tiempo, para dejar de ser solo tu y yo… y comenzar a ser nosotros.

A.