El acto en cuestión

Todo empieza con un murmullo, un ruido confuso de voces que cada tanto la mencionan. Unos hablan sobre ella aquí, otros allá. Alguna foto pasa por la retina y queda impregnada ahí, con vía directa a la memoria. De repente, se logra la distinción del nombre en el rumor que se acrecienta. Hay quienes manifiestan que es la mejor película del cine nacional; o que es una joya poco vista, reconocida, valorada. Y empezás a registrarla aún más y a investigar (sí, porque la curiosidad que tenías en tu infancia persiste en la adultez).
Un buen día, o noche, el film argentino realizado en 1993 y luego “perdido” y catalogado de “maldito”, dirigido por un cineasta “experimentador” (en sus propias palabras), finalmente llega a la pantalla grande gracias a su restauración, motivada principalmente por fanáticos y admiradores de la obra. Y entonces se produce esa magia que cuesta describir, pero que se experimenta a flor de piel.
La película es “El acto en cuestión”, de Alejandro Agresti. Por favor, no se la pierdan.

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