¿Por qué no me contestan o me siguen en Twitter?
Hace tres años y medio escribí un artículo en el blog sobre ser nuevo en Twitter «¿Eres nuevo en Twitter? Lo siento», que, en su mayor parte, sigue siendo relevante a la situación que hay hoy en esta red social. En él, dije:
La mayoría de la gente es educada, participativa y agradece los @mención, así que te contestarán, y si no lo hacen, es porque no tienen tiempo en ese momento o porque tienen demasiado ego. Disculpa y comprende el primer caso, no dejes de hacer menciones por eso, identifica y condena el segundo caso, y olvídate de que esa persona te conteste.
Y el tiempo me ha enseñado los matices. Puede que esa persona tenga tiempo, pero decida o tenga que dedicarlo a otra cosa, lo que debería ser respetable. En mi caso, seis meses después de escribir ese artículo, empecé a trabajar en una start-up que ha experimentado uno de los crecimientos más espectaculares jamás vistos. Han sido muchas horas de mucho trabajo duro cada día. Tres años más tarde, es ahora cuando empiezo a tener tiempo para mi vida personal.
Twitter es como si cualquier persona pudiera teletransportarse desde cualquier parte del mundo y decirte algo al oído.
Reflexionemos sobre eso un momento. Cualquiera puede mencionarte, excepto si le bloqueas. El disponer de la atención de alguien es un privilegio, no un derecho. Como mujer, bien lo sé. ¿Cuántas veces alguien a quien no quieres dedicarle atención, te la reclama?
Puede ser que esa persona a la que reclamas atención, no esté dispuesta a dártela en ese momento. A veces pasa un día entero sin que yo pueda contestar una mención, y no es porque lo ignore, es porque elijo dedicar ese tiempo a otros menesteres. En otras ocasiones, esa mención puede no requerir respuesta. En ciertas situaciones, la mención huele a troleo del bueno, y, ya se sabe, no hay que dar de comer a los troles.
El tiempo y qué decides hacer con él es lo que muchas veces impide que siga a gente que me interesa. Estos años me he encontrado con gente completamente genial a la que he tenido que dejar de seguir porque tuiteaban muchas veces al día, o porque narraban cada episodio que veían por la tele. Yo respeto que lo hagan, porque cada uno usa lo que quiere como quiere, pero, en mi caso, tengo muy contado el tiempo que dedico a Twitter. Hace tiempo desactivé las notificaciones de seguimiento, así que ni siquiera me doy cuenta de que alguien nuevo me sigue hasta que no me hacen una mención.
Es difícil no tomarse personalmente que te dejen de seguir. Pero piensa que esa persona puede tener otras razones aparte de que no le resultes interesante. O puede ser esa la razón exacta, y es mejor centrarse en que hay gente a la que le encanta leerte, y en que a ti te encanta escribir.
Todo se puede resumir en una sola frase: tuitea para ti, y no para otros.