¿Cuál es tu historia?

Todos tenemos una historia de vida que contar, ¿sabes cuál es la tuya?

Hoy en día debemos trabajar en nuestra marca personal, la misma que se construye por tu propia reputación de hacer las cosas bien, pero al existir mucha gente haciendo las cosas bien, tienes que tener un elemento distintivo, un elemento diferenciador, que te facilite el logro de tus objetivos, y éste no es otra cosa que tu marca personal.

Tu marca personal va a facilitar el crecimiento de tu emprendimiento, de tu negocio, de la búsqueda de oportunidades. Si eres una marca personal, la gente cree en ti más que en tu idea o en tu iniciativa, y quizás te financie porque eres tú quien está detrás. Tu marca personal es como un sello de garantía de tu futuro desempeño.

El primer paso en la construcción de tu marca personal, es saber contar tu historia, la misma que sirve para que la gente sepa por qué haces lo que haces, más allá de lo que estás haciendo o cómo lo estás haciendo.

Mi nombre es Alonso Arce, soy coach ontológico y me dedico a servir a la gente para que vea el ser que está siendo y así lograr modificar algunas conductas que le permita llegar a ser una persona auténtica.

Cuando mis padres se divorciaron, me enviaron a vivir con mi abuela, quien me cuidó mucho hasta que no pudo controlarme, y decidieron que debería estar con mi papá, quien al ver que me iba a “descarrilar” me hizo ingresar al Colegio Militar. El primer día casi todos llegaban acompañados de sus familiares y allí me identifiqué con algunos cadetes provincianos que estaban solos e hicimos una rápida amistad. Por cierto, no me descarrilé.

Al ingresar a la Universidad de Lima, la historia se repitió, todos parecían conocerse, ya sea de los colegios o de las academias preuniversitarias. Con el tiempo me llegué a integrar, y estas experiencias desarrollaron en mí una profunda capacidad de observación, de sensibilidad y de saber escuchar.

En aquellos días, me acercaba a las personas que, como yo, empezaban desubicadas y les daba aliento, humor y los guiaba para un mejor desempeño social y académico.

Después empezó mi carrera y desarrollo profesional, y siempre encontraba personas a las que podía llevar una sonrisa, o una buena conversación. Sin embargo, sentía que tenía un pendiente y no encontré la respuesta hasta que descubrí el coaching ontológico. Por eso, hoy en día hago lo que hago.

Finalmente, quiero precisar que me dedico a “servir”, en lugar de “ayudar”, porque ayuda el que está arriba, el que está por encima, en cambio, sirve el que está en igualdad de condiciones. (Gracias, Pepe)

Y ahora, cuéntame: ¿cuál es tu historia? Al descubrir el por qué te dedicas a lo que te dedicas iremos armando nuestra marca personal.

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Nota: mi agradecimiento a Jurgen Klaric de BiiA Lab, por su inspiradora charla

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