Fuego hasta los huesos

Le hable, había hecho algo que tenía años sin hacer.. Le hable, fue un sutil hola y una parte de mí solo quería eliminar la conversación, dejar de ver y pensar sobre aquello que había hecho, pero también otra parte moría por tener una respuesta, por incluir algo llamado misterio y suspenso en nuestras vidas, por lo menos quería eso durante unos 5 minutos, no sabía qué hacer mis manos temblaban un poco y sentía una felicidad enorme pero a la vez un vacío ¿cómo era eso? Tal vez tenía miedo a ser ignorado, a tener una contestación arrogante y sentirme mediocre, a sentir que ahí había quedado mi dignidad.

Pero y si ese «hola» cambiaba algo en nuestra historia? Tenía años sin saber de ella, y de alguna forma ella no podía saber de mí, me le había escondido, me había perdido, y por otro lado ella intentaba con el alma no volver a saber de mí, la curiosidad la mataba pero sabía que era peligroso, que la espina podía contener veneno, podía dolerle, tal vez por eso nos empujamos en medio de los años.

En mi mente ya no corrían los mismos pensamientos de antes, lo único que rondaba era un sutil «a ver si contesta y si no ni modo, así estoy bien»

Dieron las 11 de la noche y seguía sin ninguna contestación, se me había ido la emoción, para ser sincero ni siquiera se si llamarlo así, me sentía frío pero a la vez sentía el fuego hasta los huesos.

Dio la hora en que mis ojos se cansaron un poco, me encontraba leyendo un libro y escribiendo algunas composiciones, el café se me había acabado y las ganas de seguir esperando también.

Me di cuenta que no pasaría nada si ella no me contestaba, no se iba a acabar el mundo sin su respuesta ni mucho menos iba a caer en la tristeza del «porque no respondió, que hice mal, me extrañara» todo eso era nulo para mí, ya no existía, no lo sentía; Y de pronto cerré mis ojos y me sentía con una tranquilidad enorme, todo estaba en el lugar correcto, donde debía de estar.

Y de repente sucedió algo..

Y de repente me había escrito «hola»

Así fue…

Ibamos a empezar una conversación después de 1 año y medio, seguía el «como estas»

Santiago M.
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