Yo no te estaba esperando y tú llegaste


Creí que lo que tenía se llamaba vida, y no era así.

Cometí un error. Yo no te estaba esperando y llegaste para demostrarme lo que es la vida.

Cuando menos te esperaba.

Cuando no lo imaginaba.

Cuando el invierno quería quedarse y la calidez del sol era un caso cerrado.

Yo no te estaba esperando, y tampoco quería quererte porque estaba olvidando que cuando se quiere, se vive con los sentimientos a flor de piel.

Yo no te estaba esperando y tú llegaste. Y descubrí lo que es vivir sin un dolor en el corazón cada mañana al despertar. Sin un hueco. Un vacío insaciable.

Yo no te estaba esperando, y tú llegaste. Y yo abrí las puertas aunque adentro estuviese todo desordenado, para limpiar y crear. Lo mío, lo tuyo, lo nuestro.