De SITRASEP (Sindicato de Trabajadores del Sector Privado)

Henry Martínez

Este primero de mayo la jornada fue pagada con esperanza para las y los trabajadores de piñeras y naranjeras en Los Chiles.

Este domingo primero de mayo, las trabajadoras y los trabajadores que durante la primera semana de abril mantuvieron una huelga ante la piñera Exportaciones norteñas a pesar de la represión policial, honraron la memoria de toda persona que ha luchado por los derechos laborales, porque han logrado la conformación y fundación de un sindicato que les ayudará a profundizar los derechos obtenidos en la pasada huelga. Esta se realizó puesto que ya se venían dando denuncias de incumplimiento en el pago de salario que ya de por sí era injusto y bajo, los despidos sistemáticos e injustificados, el acoso laboral a trabajadoras del sector, el irrespeto de las jornadas de 8 horas y otros. Sin embargo, estas denuncias jamás fueron tramitadas o atendidas de forma satisfactoria por parte del ministerio de trabajo. El paro, que mantuvo la producción frenada por 4 días fue atacado con disparos, perros, policías públicos y seguridad privada; pero a pesar de esto, las negociaciones dieron fruto y se consiguieron varias victorias.

El SITRASEP (sindicato de trabajadores del sector privado), se perfila como un actor de lucha social que pretende velar por las garantías laborales de una población muy vulnerable, como lo es la clase trabajadora de sectores como la construcción y los monocultivos, donde gran parte de la mano de obra corresponde a inmigrantes que son explotados sistemáticamente. Esta organización se fundó ante principios como la solidaridad con las causas de trabajadores de todo el sector privado, la toma democrática de decisiones, la igualdad de salario de los trabajadores y funcionarios del sindicato (si se les llegase a pagar un día), la búsqueda de la eliminación del machismo en el sitio de trabajo y sobre todo la igualdad de condiciones de extranjeros y nacionales para la toma de decisiones.

Diversos sectores del movimiento estudiantil de la UCR se hicieron presentes, así como otros actores nacionales en pro de las luchas sociales. Esto con la finalidad de brindar su apoyo a la organización que en ese momento anunciaba haber dejado el miedo atrás. Es muy importante tomar el ejemplo de estas iniciativas que mediante la organización de quienes exigen sus derechos, logran alzar su voz para evidenciar lo que el pueblo necesita, y para exigir lo que es suyo por derecho. Pero también es indispensable repensar y replantearnos por qué las leyes de este país son discriminatorias al tratarse del derecho de sindicalización, pues establecen que los extranjeros no pueden ocupar cargos en este tipo de organizaciones, cuando en una zona como Los Chiles un gran porcentaje de trabajadores y de dirigentes son justamente nicaragüenses.

La expectativa es alta, pero la lucha tampoco es fácil. Y es que estas personas se enfrentan a empresas muy poderosas, a intereses multinacionales muy definidos. Aún así, la unidad popular promete luchar por la dignificación de las condiciones laborales, el respeto de los derechos humanos y el fin de la explotación. No obstante, los retos, como señalé anteriormente, no son pocos; es necesario sacar a la discusión el propio funcionamiento de las piñeras en el país, así como los demás monocultivos. Y de igual forma, es necesario continuar luchando por un cambio en el sistema productivo de Los Chiles, un cantón cuya principal actividad es la agricultura de caña, naranja o piña, pero que no recibe mayor beneficio de las grandes fincas de monocultivo, puesto que los procesos de manufactura que conllevan estas actividades se llevan a cabo en otros cantones, condenando así a gran parte de la población al subempleo y a condiciones de inestabilidad económica muy serias.