Emergencia: Sanidad andaluza en crisis

La Sanidad andaluza ha entrado en crisis, y no parece que el Gobierno vaya a ser capaz de controlar la situación

En una publicación anterior, abordábamos cómo podían los partidos evitar llegar a una crisis por la actuación de algún miembro de la organización. En esta ocasión, analizamos cómo el Gobierno andaluz se encuentra inmerso en una crisis por el estado de la Sanidad, y cuáles están siendo sus reacciones para tratar de gestionarla, sin que aún haya sido capaz de superarla.

¿Por qué afirmamos que el Ejecutivo andaluz afronta una crisis? Porque está atravesando una situación en la que los acontecimientos se están sucediendo de forma rápida, en cierto modo imprevisible, pero en cierto modo predecible si se hubieran anticipado los posibles riesgos, y planteado los escenarios y sus consecuencias. Se trata, además, de una situación en la que los responsables políticos experimentan una seria amenaza para las estructuras básicas del sistema, y se vuelve necesario adoptar decisiones de vital importancia.

Con respecto a estos orígenes que ya perfilamos, no parece que en la Consejería de Salud se hubieran previsto protocolos previos de actuación frente a una posible crisis, ni que exista una cadena de mando testada para hacer frente a estas situaciones. Nos surgen también serias dudas sobre el hecho de que se hayan percatado de la crisis. Las “mareas blancas” están en la calle, y se han sucedido una serie de acontecimientos, pero no parece que el Consejero se decida a comparecer de manera rápida y contundente.

“Marea blanca” con el doctor “Spiriman” al frente de la protesta

Mientras tanto, y a consecuencia de estas protestas, se ha derogado la orden de fusión hospitalaria en Granada, se han presentado sendas dimisiones de altos cargos del SAS, pero esto no parece ser suficiente. La oposición sigue criticando la situación, y las protestas se han extendido ya a todas las provincias andaluzas, incluso haciendo popular la figura del impulsor de estas mareas, el doctor “Spiriman”. La crisis no se ha podido contener, y si alguien está tratando de salir al paso parece ser más la propia Presidenta de la Junta en una sesión de control que debería abordar otras cuestiones que el Consejero de Salud.

Aquilino Alonso, Consejero de Salud de la Junta de Andalucía

Llegados a este punto, ¿cómo podría resolverse la crisis? En primer lugar, actuando rápidamente. Debe generarse una comunicación interna por parte del máximo responsable hacia los integrantes del propio Sistema Andaluz de Salud. Ya sea en forma de reunión o de cartas, deben manifestarse las decisiones que se adopten y explicar por qué serán las más adecuadas para el futuro de la Sanidad andaluza. Pero sobre todo, se requiere una comparecencia pública de la persona que más domine la situación, esto es, preferiblemente, Aquilino Alonso. A los miembros de un Gobierno se les exige que sean transparentes, pero sobre todo, que gobiernen.

Y no podemos olvidar, por supuesto, que el éxito de todo esto residirá en el hecho de que se aprenda de cara al futuro. Hay que aprender a vislumbrar los síntomas de una futura crisis, hay que aprender a corregir errores, y hay que aprender a atajar los riesgos en cuanto aparecen. Parece difícil, pero en ello reside realmente el éxito de un Gobierno.

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