PARALELISMOS

El Último Párrafo

Es curioso. Para quienes aún nos queda estómago, hemos contemplado este miércoles cómo se han desgañitado nuestros políticos en el hemiciclo sito en la Carrera de San Jerónimo de Madrid. Cada uno de ellos han proyectando hondonadas de injurias a sus rivales a diestro y siniestro, por babor y por estribor. Conforme transcurrían las horas, el escenario se conformaba en un bello tapiz de caza, transformando una repugnante verborrea en un heroico destripe de las tesis post-campaña de cada formación política. Los cazadores se subían, uno por uno, a la palestra con la pólvora bien cargada, y apuntando.

Ha habido matarile, y del bueno, y he presenciado este acontecimiento ‘político’ como si de un partido de tenis se tratase -solo que, en este caso, se dividía en cuatro canchas individuales, con un jugador en cada una de ellas, que mandaban la bola al fondo de la red-. Si alguien encuentra graciosas las disputas entre estos personajes, que no se preocupe, pues este segundo set seguirá en juego para rato.

Tras cinco horas escuchando soporíferas peroratas parlamentarias, me dispuse a observar imágenes que la agencia Reuters envía a los servidores de mi Redacción irrumpiendo súbitamente, en la pantalla de mi ordenador, un hombre aterrado con un semblante desorbitado, tembloroso y sucio por la polvareda que las bombas han arrancado de la tierra. Posteriormente, me apareció otro lote de fotografías de personas extrayendo a menores de los escombros, con figuras grotescas por la muerte y las órbitas henchidas de arena.

Reuters/ Naif Rahma

Se trata de otro ataque aéreo que la coalición árabe, liderada por Arabia Saudí, perpetra en la ciudad noroccidental de Saada, territorio de los rebeldes al Gobierno oficial del Yemen (hutíes). Estos sucesos se han hecho muy comunes en un territorio que padece una guerra civil desde marzo de 2015 y que ha sepultado a más de 10.000 personas, según la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios en el Yemen. Se trata de un combate en el que, además de los dos principales bandos, están inmiscuidos los grupos radicales afiliados a Al Qaeda y a Daesh. Un país que, como Siria o Irak, sufre del expansionismo de ambos entramados terroristas, cuyas doctrinas se pasan los versículos del Corán por la entrepierna.

Conviene, pues, hacer un paralelismo entre la situación imperante en España frente a la vivida en otros territorios situados tras las costas orientales del Mediterráneo, discerniendo si realmente Cataluña es un pueblo “indefenso”, como Joan Tardà, líder de ERC, nos quiere hacer creer o si en España hay que “recuperar los derechos y libertades cercenados”, como ha explicado el líder socialista Pedro Sánchez. Digan lo que digan algunos speakers pesimistas y codiciosos hay que agradecer la oportunidad que tienen muchos niños de levantarse y ver por las mañanas las gilipolleces que nos llegan desde los Parlamentos de este país, mientras que otros, por desgracia, cierran sus ojos sin saber si al día siguiente podrán abrirlos.