
(Algunos) Aforismos de Søren Kierkegaard
Nietzsche, Heidegger, Sartre, Camus, Jaspers, Marcel, Lévinas, de Beauvoir, todo y cada uno de estos apellidos les debe sonar, por lo menos, a algún amante de la filosofía existencialista. Estos autores se caracterizaron, principalmente, por tomar como punto de partida, para su filosofía, la existencia humana, es decir, cosas como: el sentido de la vida, los problemas “existenciales” de cada ser humano, las decisiones, etc. Por ejemplo, podemos abarcar el concepto de la libertad humana en Sartre, o el sin sentido de la existencia por parte de Camus, a lo que él mismo denominaría como “el Absurdo”. Por otro lado tenemos a Nietzsche, que, con su ya famosa frase “Dios ha muerto”, empezaría por sentar una de las bases para el desarrollo del postmodernismo y el existencialismo ateo. Pero, sin lugar a dudas, lo que muchos no saben es que esta corriente, en realidad, tiene sus inicios no en filósofo cualquiera, sino en, más bien, un teólogo. ¡Sí! Tal y como leyeron, ¡el padre del existencialismo fue un teólogo!.

Nacido en Dinamarca, Copenhagen, Søren Kierkegaard es conocido como uno de los filósofos y teólogos más importantes del siglo 19, ya que gracias a sus ideas se pudo dar lugar a una nueva corriente que, posteriormente, sería conocida como “el existencialismo”. Como mencione antes, los temas que toca el existencialismo pueden parecer, a simple vista, preguntas simples que se pueden responder en cualquier conferencia, o problemas que simplemente son para que las responda un pastor/motivador/coach por uno mismo. Pero, para Kierkegaard, estos problemas ameritaban una seria reflexión profunda, puesto a que existía, por aquellos tiempos, una pérdida enorme de la importancia del individuo. Para los más frikis de filosofía, sabemos que por aquella época, la influencia de Hegel era colosal, tanto así que llegó a extenderse rápidamente su filosofía por toda Europa. De modo que, Kierkegaard, se encontraba inmerso en este mundo hegeliano. Él reaccionó “agresivamente” ante esta nueva filosofía, acusandola de ser “anticristiana” y “un chiste”. Posiblemente haga un post, más adelante, explicando la controversia que existía entre Kierkegaard y Hegel, pero eso es otro cuento.
Kierkegaard es, sin duda alguna, un filósofo muy peculiar. Publicó sus libros no bajo su nombre, sino que utilizaba pseudónimos para publicarlos. Su público, en un principio, no tenía idea de quién era el autor de libros tan fascinantes. Escribió alrededor de 34 libros, de los cuales 4 son considerados como los más influyentes en el pensamiento moderno. Su primer libro en salir publicado fue “O lo uno o lo otro” (De hecho no fue el primero que escribió, pero sí el primero en publicarse, ya que el primer libro que escribió salió publicado póstumo a su muerte), el cual trata de abordar el siguiente tema: ¿Cómo deberíamos vivir?.

En la primera parte del libro, Kierkegaard, usando el pseudónimo de Víctor Eremita, nos presenta a un personaje al cual se refiere con el nombre “A”. Este personaje, Kierkegaard, lo llama “El esteta”. Nos lo describe como aquella persona que evade todo tipo de carga de responsabilidad para, así, adentrarse en la búsqueda de una “felicidad” inmediata. Este individuo resulta similar ante las personas hedonistas que ven “la realidad” y dan una respuesta directa, es decir, sin mucha reflexión ante las decisiones que tiene que tomar. Por lo cual, la felicidad de este individuo está condicionada por agentes externos y contingentes, tales como el placer sexual, las adicciones, el dinero, etc. Este personaje, claro está, nos puede parecer, a primera vista, un personaje que a optado por la libertad, pero esto es erróneo; como diría Kierkegaard, esta persona no es libre, sino que se sumerge en el placer del “libertinaje”.

Hay una sección dentro de este relato del hombre esteta, que está destinada a recolectar pequeños relatos, anotaciones breves, parábolas y aforismos, en las que se refleja lo absurdo y las ironías de la vida. Los textos que se escriben en esta parte tienen como título “Diapsálmata”. A continuación, presentaré algunas de las frases que más me impactaron, y que creo que, a más de uno, lo dejará pensando y meditando toda la noche.

DIAPSÁLMATA: ALGUNAS FRASES MÁS “IMPACTANTES”.
El poeta.
“¿Qué es un poeta? Es un hombre desgraciado que oculta profundas penas en su corazón, pero cuyos labios están hechos de tal suerte que los gemidos y los gritos, al exhalarse, suenan como una hermosa música. Al poeta le acontece como a los pobres infelices que eran quemados al fuego lento en el interior del toro de Falaris, esto es, que sus gritos no llegaban al oído del tirano causándole espanto, sino que le sonaban como la más suave música. Y, sin embargo, los hombres se arremolinan en torno al poeta y le ruegan: “‘¡Canta, canta otra vez!” Que es como si le dijeran: “¡Ojalá que tus labios sigan siendo los de antes! Porque los gritos nos amedentrarían, pero la música es lisonjera”. Y también los críticos entran a formar parte del corro y dicen: “Muy bien, puesto que así lo ordenan los cánones de la estética”. Claro que un crítico se parece mucho a un poeta, con la sola diferencia que no tiene penas en el corazón ni música en los labios. Por todo esto, antes de ser poeta e incomprendido de los hombres, yo preferiría ser porquerizo y que los cerdos llegaran a comprenderme.”

Libertad de Expresión.
“La gente demanda libertad de expresión como recompensa por su libertad de pensamiento que rara vez usan.”

Dos caras, un mismo rostro.
“Hay insectos que mueren al instante de la fertilización; así sucede con toda alegría. El momento más elevado y de más feliz placer en la vida va acompañado de la muerte.”

Comprensión.
“…El melancólico suele tener la mejor comprensión de lo cómico; el más rico, de lo bello; el imprudente, de lo moral; el escéptico, de lo religioso.”

La ironía del futuro.
“La vejez realiza los sueños de la juventud: como la historia de un hombre que construyó un asilo para locos, en su vejez terminó allí el mismo.”

La realidad como un malentendido.
“¿Y si todo en el mundo fuera un malentendido? ¿Y si la risa, en realidad, fuera un llanto?.”

Espíritus solitarios.
“Hay ocasiones en que uno se conmueve, con infinito dolor, al ver a una persona totalmente sola en el mundo. Hace poco vi una niña pobre que lo estaba, iba totalmente sola a la iglesia para recibir su bautizo.”

Impotencia ante la existencia.
“Siento una impotencia que puede sentir aquella pieza de ajedrez cuando el contrincante dice de ella: esa pieza no se puede mover.”

La única real enseñanza de nuestra vida.
“¿No estamos todos como hombres castigados, inclinándonos, arrastrándonos y temerosos de pedir demasiado o demasiado poco? ¿No se va degradando toda exigencia grandiosa hasta que no quede más que una enfermiza reflexión del yo, que fue lo único, de hecho, que nos enseñaron a hacer?.”

La envidia del individuo y la sociedad.
“…El deseo de nuestra época es a la vez pecaminoso y aburrido, pues desea lo que pertenece al prójimo. Pero al mismo tiempo es perfectamente consciente de que el prójimo posee lo que busca en un grado tan escaso como él mismo….”
Escapatoria con los problemas del mundo.
“Lástima que la vida no es como las novelas, en que hay que enfrentarse a padres de corazón duro, a gnomos y duendes, y liberar princesas. ¿Qué son todos esos enemigos juntos, comparados con los nocturnos espectros, pálidos exangües, contra quienes me enfrento, y a quienes yo mismo doy vida y existencia?.”

La incertidumbre del futuro.
“La vida solo puede ser comprendida hacia atrás, pero ha de ser vivida hacia adelante.”

El escéptico.
“El escéptico es como un trompo, se mantiene sobre la punta durante un tiempo, hasta que se llega el momento de decidir. Quedarse quieto le es imposible.”

Se dice del Señor.
“…Se dice que nuestro Señor (Dios), alimenta al estómago antes que a los ojos; pues ese no es mi caso: mis ojos están saciados y aburridos de todo, y, sin embargo, tengo hambre.”

Obligaciones de la vida.
“Nadie ha venido al mundo sin llorar. Nadie nos pregunta cuándo queremos venir a mundo; nadie nos pregunta cuando nos queremos ir.”

Falta de pasión.
“Otros se quejan de lo malos que son estos tiempos; yo me quejo de que son miserables, pues carecen de pasión. Los pensamientos de las personas son finos que ni siquiera son pecaminosos. (…) por eso acudo siempre al Antiguo Testamento y a Shakespeare. Allí se nota que son personas quienes hablan; allí se odia, allí se ama, allí se asesina, allí se maldice, allí se peca.”

Mi vida es una “comedia”
“…Mi vida se parece a la pintura de aquel artista que tenía que pintar a los israelitas cruzando el Mar Rojo y al final pintó de rojo todo el cuadro, y lo explicó diciendo que los israelitas ya habían cruzado y los egipcios ya se habían ahogado.”

Dignidad humana.
“La dignidad humana es reconocida hasta en la naturaleza; pues para mantener las cuervos lejos de la siembra se coloca algo parecido a un humano, un espantapájaros. Este es suficiente para infundir respeto.”
Falsa consolación.
“Cuán vacía e insignificante es la vida; enterramos a una persona, la tapamos con tres palazos de tierra, nos dirigimos al coche, nos regresamos en el coche, y nos consolamos de que aún tenemos una larga vida por delante. Pero, en realidad, ¿qué tantos son 70 años? ¿Por qué no simplemente nos deshacemos del asunto de una vez?.”

El payaso.
“Sucedió que se prendió fuego en un teatro. El payaso, quién estaba más cerca del público, salió a informar a la gente. Pero ellos creyeron que se trataba de un chiste y se rieron y le aplaudieron. Él lo repitió, pero se rieron más y le aplaudieron aún con más fuerza. Creo que así es como el mundo llegará a su fin: entre las risas y aplausos de quienes creyeron que se trataba de un chiste.”

El sentido de la vida.
“…Es, ciertamente, una contradicción que la respuesta a la cuestión del significado de la vida sea la producción de las condiciones que lo condicionan. La vida, por regla general, carece de cualquier sentido excepto el de consumir sus condiciones. Si alguien quiere decir que el sentido de la vida es morir, parece otra contradicción más.”

No somos dueños de nuestras vidas.
“Así que no soy el señor de mi vida, ¡soy solo un hilo más que se trenzará en el tejido de la vida! Bueno, si yo aún no sé tejer, al menos puedo cortar el hilo.”

Decepción tras decepción.
“Cuando los filósofos hablan de la vida, ésta es, con frecuencia, tan decepcionante como cuando en una lavandería leemos un cartel que dice: “Aquí se plancha”. Si llevamos la ropa para que nos la planchen, haríamos el ridículo; porque ese cartel solo está ahí para venderse.”
Madurez contra la vida.
“Hace falta gran ingenuidad para creer que gritar y chillar pueden servir de algo en este mundo, como si de esa forma se pudiera modificar el propio destino…”

El mundo real.
“ Mientras crecía, abrí mis ojos y vi el mundo real, y comencé a reírme y no he parado desde entonces. Vi que el significado de la vida era conseguir un sustento; que el objetivo de la vida era ser un juez de la alta corte; que la más brillante felicidad del amor era casarse con una rica mujer; que la sabiduría era lo que la mayoría decía que era; que la pasión era dar un discurso; que el valor era arriesgarse a que te multen 10 dólares; que la cordialidad era decir “de nada” después de una comida; y que el temor de Dios era ir a la iglesia una vez al año. Eso fue lo que vi, y me reí”

Las etapas de la vida.
“Mi vida se asemeja a la palabra alemana “Schnur”, que en primer lugar significa “cordel”, en segundo lugar “nuera”. Solo faltaría que tuviera por tercer significado “camello”, y por cuarto, “plumero”.”
La prueba de que Dios existe.
“Hay un argumento para la existencia de Dios que se ha pasado por alto. Dice así: Uno le dice a otro: “¿Tú crees realmente en Dios?”, el otro le responde: “¡Efectivamente!”, entonces le pregunta: “¿En qué te basas?”, y él le responde: “En que soy odiado por Él. ¿No crees que es un buen argumento?”, y finalmente le dice: “Me has convencido.”.”

Disyuntivas.
“Cásate y te arrepentirás, no te cases y también te arrepentirás; te cases o no te cases, te arrepentirás de todos modos. Ríete de las locuras del mundo, te arrepentirás, llora ellas, también te arrepentirás. Confía en una muchacha y te arrepentirás; no confíes en ella, igual te arrepentirás. Ahórcate, te arrepentirás, no te ahorques y también te arrepentirás, te ahorques o no te ahorques, te arrepentirás de todas maneras. Esta es, damas y caballeros, la esencia de toda filosofía.”

El poder de la risa.
“La única respuesta útil e inteligente para el horror de la vida es reírse desafiantemente de ella.”

Si has llegado aquí, te felicito, pues agradezco que hayas soportado las imágenes del Joker. Disculpa, creo que después de ver la película, me encuentro muy fascinado con ese personaje. Siguiendo con el tema, espero que ye haya gustado mucho las frases que has leído. Hay muchas más interesantes frases de este magnífico autor, como habrás visto he recortado y traducido muchas de sus frases, puesto que sin contexto serían muy difícil de entender. Estaré haciendo, muy pronto, más artículos sobre él, pues me parece que podría escribir, tranquilamente, sobre su filosofía. ¡Espero haberte compartido algo interesante! Si deseas saber más de este filósofo, hay buenos videos y excelente artículos. Te animo a buscar más sobre él por aquí en internet. Estoy seguro que podrá sorprenderte lo que él tiene que decir sobre la existencia humana.


