No veo la necesidad de escribir sobre otras cosas que no sean de carácter melodramático. El drama es el exponente psicológico del ser humano. En lugar donde se encuentra el mayor espectro de emociones humanas y por donde todos pasamos mientras crecemos, a la vez que aprendemos de nuestras vivencias.
De ninguna manera tampoco comprendo la automática relación que se crea entre el concepto “drama” y la tristeza. Son dos trasfondos que aunque compartan significado, para nada son sinónimos. El drama no se alimenta tan sólo del “espectro” negativo de nuestras mentes, aunque si bien es cierto, es el lugar más accesible de esta, lo cual lo convierte en lo que por pasiva todos creemos que es tristeza, simple y llanamente.
Ahora bien cualquiera que consiga apreciar una situación dramática en cualquier ámbito natural (cine, arte, música o la vida misma) de forma completa, vera que no todo lo que interviene es malo. En el drama como en todo hay partes buenas y malas. Que nuestro tacto reaccione igual ante el fuego y el hielo, no significa que sea la misma fuente lo que lo provoca, al igual que cuando sintamos el drama, no hay que fijarse en el sentimiento tan sólo, si no en el qué y porqué te lo hace sentir.
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