No es correr, pero es algo.

Free Writing, 2017. Momento 09/31

Hoy desperté en punto de las 07:00. Desayuné mientras miré el nuevo capítulo de Rick and Morty (Que por cierto está bien chido) y por primera vez en un buen rato, me preparé para salir a correr. O algo así.

Antes les conté, que no podría correr el maratón de la Ciudad de México, porque me sobre-esforcé en mi entrenamiento y comencé a andar en longboard por la ciudad (nunca fue buena idea para mis rodillas, ni para mi piel cuando me rompía la madre).

Después de mucho tiempo, visité a un doctor que me ayudó a crear un plan de entrenamiento de recuperación, que comenzó por la mañana. Correr largas distancias (medio maratón para adelante) significa ser paciente, administrar tu energía, ritmo y velocidad. Es todo un arte.

Correr distancias cortas (1–7km) significa explotar de a poco. Necesitas ser lo suficientemente paciente como para aguantar, pero lo suficientemente irrespetuoso con dicha virtud como para exigirte un tiempo decente.

Hoy corrí 3.7km en aproximadamente unos 23 o 24 minutos sin música. La incertidumbre y el silencio, cortesía de mi falta de teléfono celular, pero no pude explotar de a poco. Más bien tuve que concentrarme en nunca ir a paso decente, y eso es difícil sobre todo sin música, porque uno tiende a esconderse en su mente mientras el cuerpo corre, y cuando eso sucede, es fácil perder la noción del ritmo.

Mi plan de entrenamiento implica calentar unos 15 minutos y hacer un cool-down más o menos de la misma duración. Además, estoy comenzando a entrenar mi tren superior, y la suma de estas dos últimas cosas, me tomó unos 40 minutos.

Así que hoy, me levanté a correr, pero lo que hice fue trotar durante 23–24 minutos y ejercitarme en torno a ello por 55. A esta relación de tiempos entre actividades que quiero hacer, y actividades que tengo que hacer para poder hacer lo primero, le llamo: “Carajo, yo sólo quería salir a correr” y es algo frustrante.

Agreguémosle a esto, que es el primer día de mi entrenamiento y así voy a estar por lo menos 3 semanas. Tiendo a ser pesimista, pero como hoy es lunes, no hay lugar para derrotas; así que intentaré quedarme con que hoy salí a correr por fin, y no me dolió nada más que el orgullo en la competencia mental que perdí unas 5 veces cuando otros corredores me rebasaron sin problemas, sabiendo que a buen paso, jamás se me hubieran acercado.

Lo que estoy haciendo no es lo que quiero, pero es lo más cercano que puedo hacer a ello por el momento, haciéndolo mucho, en un futuro observable, sé que podré hacer lo que quiero exitosamente, y eso es en lo que me toca pensar mientras hago lo que no quiero, pero es lo que puedo.
— Amet Alvirde, 2017, sobre como no es correr, pero es algo; o sobre cualquier cosa en la vida, usted enfoque libremente.
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