Vi 52 películas dirigidas por mujeres durante un año y este fue el resultado

Las mejores películas dirigidas por mujeres en 2017 como parte del reto #52FilmsByWomen

¿Cuántas directoras de cine conoces? Si la respuesta no te satisface, no eres el único. En un ejercicio con el Instituto Sundance en 2015, la fundación Women in film planteó la pregunta y los resultados llevaron a formar el reto #52FilmsByWomen. La propuesta consiste en ver una película dirigida por una mujer cada semana durante un año, así después de 365 días habrás conocido 52 nuevos films.

El proyecto nace de la necesidad de exponer y apoyar el trabajo de las mujeres en la industria fílmica. Para muestra, en 2016 de las 100 películas con mayor recaudación en Hollywood las directoras representaron apenas el 4 por ciento. La brecha de género está presente en el blockbuster y llega a las premiaciones y festivales.

Kathryn Bigelow es la primera y la única mujer en ganar la estatuilla a la mejor dirección en el Oscar, una categoría en la que sólo otras tres mujeres han sido nominadas. Este año en el Festival de Cannes Sofia Coppola se convirtió en la segunda mujer en ganar el premio al mejor director, mientras que en México Tatiana Huezo hizo lo propio al obtener por primera vez la mejor dirección para una mujer en el Premio Ariel.

En 2017 la reconocida directora francesa Agnès Varda recibió un Oscar honorífico por su carrera y la húngara Ildikò Enyedi se convirtió en la quinta mujer en recibir el Oso de Oro en la Berlinale. Los galardones de las directoras se suman a un año en el que la presencia de las cineastas ha cosechado éxitos. Como muestra el récord de cintas dirigidas por mujeres con lanzamientos comerciales grandes en Estados Unidos, el taquillazo de Patty Jenkins y su Mujer Maravilla y el recibimiento de la crítica a la ópera prima de Greta Gerwig: Lady Bird.

Historias destacables, pero al fin escasas en una industria dominada por los hombres y la misoginia. La prueba de ello llegó con el destape de los escándalos de abuso sexual en Hollywood, el surgimiento del hashtag #MeToo y las denuncias de mujeres de la industria. La oleada de testimonios mostró apenas una arista del problema de Hollywood con las muejeres.

En años recientes prensa y creadoras han expuesto las múltiples causas por las que la industria las relega: la supuesta superioridad creativa de los hombres, la creencia de que la maternidad impide el desarrollo profesional, la nula confianza de los estudios para poner dinero en las manos de una mujer… Discriminación, para simplificar. Misoginia, para indagar.

La mejor manera de apoyar a las mujeres en el cine es ver su trabajo. Se trata de brindarles la oportunidad de presentar su filmografía y seguir creando. El cine expande fronteras, nos lleva a conocer sus propuestas, aumenta nuestra perspectiva. Brindemos oportunidades a la cineastas con lo más sencillo y lo más importante: ver y criticar su trabajo. La finalidad es que llegue el día en que un reto no sea necesario.

Y ya que el 2017 fue tan significativo para las mujeres de la industria, de las 52 cintas que vi este año para completar el reto, a continuación enlisto diez películas con estreno en el año. El orden de acuerdo al mes en que salieron a corrida comercial en Estados Unidos y México.

Quién es JonBenet (Casting JonBenet)

Dir. Kitty Green. 2017, Estados Unidos.

En las fiestas decembrinas de 1990, el asesinato de una reina de belleza infantil conmocionó a los Estados Unidos. El crimen nunca se resolvió y a más de veinte años sigue alimentando a medios y curiosos. La cineasta Kitty Green elige este caso y a través de entrevistas para casting deja que sus actores hablen sobre motivos y razones, sobre inocentes y culpables, sobre lo ajeno y lo propio.

Con edición precisa el documental conjuga especulación, impresión y empatía. A Green no le interesa revelar qué pasó realmente con JonBenet, lo que hace es retratar cómo cada individuo construye su propia versión de los hechos. En el mar de contenido que clama ser el único con la verdad, Casting JonBenet resalta por su subjetividad. En el proceso para encontrar a los intérpretes de la familia Ramsey, la directora presenta la manera en la que los actores se vinculan con el personaje y devela así la naturaleza del sentir y el carácter de las personas.

Esos aspirantes a actor son el reflejo de las conversaciones en familia, del rumor que existe en un círculo de amigos, de la justificación sin bases de todos los días y aquello puede llegar a ser igualmente temible. La cinta, además, pincela a la sociedad de clase media americana: sus sueños y aspiraciones, sus obsesiones y fracasos. Green le da un nuevo enfoque al documental y nos regala con la artificialidad de sus últimos minutos una de las escenas más memorables de todo el año.

Disponible en Netflix.

The Lure (Córki Dancingu)

Dir. Agnieszka Smoczynska. 2015, Polonia.

Un musical de horror sobre dos sirenas come hombres. Con tal simplificación, la primera película de Agnieszka Smoczynska rápidamente llamó la atención. Respondiendo al hype la cinta cumple las expectativas y brinda un espectáculo visual con una propuesta diferente.

Ambientada en la Polonia los 80, Córki Dancingu sigue a las sirenas Golden y Silver que, adoptadas por una familia de cantantes, llegan a un cabaret para convertirse en la nueva sensación del lugar. Entre el canto, el alcohol, las luces neón y el glamour del escenario existe una historia sobre inocencia, amor fallido, envidia y traición.

La directora polaca presenta la monstruosidad de la mujer como mecanismo de defensa. El monstruo -con el cuerpo femenino perfecto- que se protege de la violencia, de la explotación y la objetivación. La belleza de Oro y Plata es The Lure, el señuelo, el anzuelo… lo que atrapa a los hombres, lo que los lleva a pagar las consecuencias de sus actos.

Disponible en DVD.

Canción de amor (Lovesong)

Dir. So Yong Kim. 2016, Estados Unidos.

Personajes bien escritos y situaciones adecuadas. Esos dos factores explican porqué Lovesong funciona. La historia de Sarah, una madre primeriza olvidada por su marido y su mejor amiga Mindy, es un relato de breves diálogos y sencillas -pero significativas- imágenes.

La química entre Daisy Keough y Jena Malone sirve para explorar la soledad, la amistad y la atracción. El cuarto largometraje de directora coreano-americana retrata de manera sensible las dudas y miedos de dos mujeres que se preguntan qué significa lo que sienten la una por la otra.

Suave y delicada, esta es una cinta sobre lo no dicho, sobre las miradas, las sonrisas y el contacto físico. Sobre el paso del tiempo y sobre lo que nunca fue. Kim refleja el miedo a perder por ganar, el escape al intento y más: la fuerza detrás de la promesa del ‘siempre te amaré’.

Por cierto, no pierdan de vista el cameo de Cary Fukunaga.

Disponible en Netflix.

Una voz silenciosa (Koe no Katachi)

Dir. Naoko Yamada. 2016, Japón.

Esta es una historia sobre culpa y aislamiento. Un coming-of-age que, en su retrato del acoso, explora la redención y el madurar. La forma de la voz (su traducción literal) sigue a Shoya, un adolescente que tras evento dramático emprende la búsqueda de Shoko, la niña sordomuda a la que molestó años atrás.

Una voz silenciosa podría optar por lo obvio y explotar la condición de Shoko, pero el guion de Reiko Yoshida (premiado en el Tokyo Award Anime Festival) no simplifica su carácter. La cinta de Kyoto Animation expone el bullying y el suicidio y en su búsqueda plasma los distintos intentos del hombre por comunicarse consigo mismo y con los demás. La complejidad y el desafío que implica la aceptación nuestra: el amor propio.

La película no se salva de los convencionalismos y tiene algunas salidas fáciles. Por ejemplo, no consolida a sus personajes secundarios, acaso por tratarse de la adaptación de años de publicaciones del manga de Yoshitoki Oima. Pero el retrato de sus protagonistas y la genuina evolución de su relación merece darle una oportunidad.

Disponible en Cinépolis Klic.

Voraz (Raw)

Dir. Julia Ducournau. 2016, Francia.

La prensa reportó las reacciones físicas del público con la ópera prima de Julia Ducournau. La fama de provoca vómitos y desmayos sirvió para vender, pero también para entorpecer la percepción de este cuento caníbal sobre el despertar sexual y la hermandad, pues Raw está lejos de ser un festín de sangre y sexo.

La cinta sigue a Justine, una vegetariana que ingresa a la escuela veterinaria. Durante la bienvenida a la universidad, la misma a la que asistieron sus padres y donde también estudia su hermana, la joven come el órgano de un animal como parte de una novatada. A partir de ese suceso Justine descubrirá secretos sobre su cuerpo y su familia.

Voraz no se salva del shock value, pero presenta vistazos del miedo a lo desconocido, del reconocimiento de los deseos, de la vulnerabilidad y las primeras experiencias. Ducournau muestra su capacidad para crear imágenes poderosas, de ir de los ambientes de inocencia y fraternidad a la tensión y locura. Presenta al canibalismo como metáfora de aquello que nos obliga a plantear ‘puedo, pero ¿debo?’ ¿Lo ignoras o lo aceptas? Las dos opciones tienen consecuencias.

Disponible en Netflix.

Tempestad

Dir. Tatiana Huezo. 2016, México.

Cuando el segundo documental de Tatiana Huezo se expuso en Europa, generó cuestionamientos sobre la legitimidad de la historia. El público de los festivales se preguntó cómo era posible que un escenario de tal descripción existiera. Ese es el mismo pensamiento de Miriam, recluida en una cárcel controlada por el narcotráfico y Adela, una madre en búsqueda de la hija que una red de trata de blancas le arrebató.

Los relatos de sus protagonistas cargan con el suficiente dramatismo, por eso Huezo opta por presentar imágenes sobre la realidad del México que ellas viven y recorren. Tempestad sigue el viaje de vuelta a casa de Miriam: el autobús, la carretera, los rostros anónimos, la lluvia; y capta a Adela en sus actividades en el circo al que pertenece: su vínculo con los demás integrantes de la caravana, su papel de maestra de gimnasia, la relación con sus amigas y su arreglo para convertirse en la payasa más elegante.

La fuerza de la cinta se logra mediante la fotografía de Ernesto Pardo y la música de Leonardo Heiblum y Jacobo Lieberman. El documental ganador del Premio Ariel y el Fénix, presenta de manera simple y devastadora al México que le hace frente a la tormenta. Tatiana Huezo manifiesta ese espíritu que nunca se rinde, la humanidad que sobrevive a la barbarie, el pueblo que sobrevive a la Tempestad. Qué decir de esa última escena.

Disponible en FilminLatino.

Vuelven

Dir. Issa López. 2017, México.

La responsable de Efectos secundarios (2006) y Casi Divas (2008) cambia la comedia por el suspenso y la fantasía para contar una historia sobre ser niño en el México devastado por el narcotráfico y el crimen. ¿Cuántos niños en el país viven su propio cuento de terror? López bien podría elegir el drama para retratar la manera en que las balas, las drogas y la sangre modifican la niñez, pero opta por mostrar simbolismos y usar la imaginación como método de escape.

La mayor virtud de Vuelven radica en la dinámica de la banda de niños, en especial la química entre los protagonistas Paola Lara (Estrella) y Juan Ramón López (El Shine). La dirección actoral de los pequeños no es casualidad, tras el despliegue en pantalla está Fátima Guerrero, responsable en proyectos como Ciudad de Dios (2002).

Tigers are not afraid (su título en inglés) convenció no solo a la crítica, también llamó la atención de Stephen King y Guillermo del Toro. Mérito que reconocerle a Issa López, pues la influencia de ambos está presente en el proyecto que la volvió acreedora al premio a la mejor dirección en el Fantastic Fest 2017. La también guionista de Ladies’ Night (2003) y A la mala (2015) es la primera mujer en conseguirlo.

Profesor Marston y la Mujer Maravilla (Professor Marston and the Wonder Women)

Dir. Angela Robinson. 2017, Estados Unidos.

Quién diría que el origen de la Mujer Maravilla incluye estudios de psicología, un detector de mentiras, bondage y poliamor. Angela Robinson dirige la historia de amor y desafíos entre el Dr. William Marston, su esposa Elizabeth Holloway y la novia de ambos Olive Byre, y nos da un retrato complejo, liberador y sensual del amor entre tres.

La justificación para contar una historia “basada en la vida” a veces parece ser el simple hecho de mostrar la fotografía del protagonista real en los créditos. El formato es repetitivo, acartonado y lleno de dramatismo. La biopic convencional nada aporta a una escena desesperada por nuevas ideas. Lo que salva a Robinson de entrar a la misma categoría es su capacidad para dirigir actores y exponer el poliamor sin prejuicios y con profunda reflexión sobre el amor y la sexualidad.

Aunque en la traducción del título falta una mujer (literal), la cinta habla equitativamente de las dos mujeres que juntas forman a la Wonder Woman. Sobre la libertad, los sueños y el amor y con una Rebecca Hall espectacular, esta es sin duda la mejor película de la Mujer Maravilla hecha este año.

Una bella luz interior (Un beau soleil intérieur)

Dir. Claire Denis. 2017, Francia.

La reconocida directora francesa retoma la obra de Roland Barthes, Fragmentos de un discurso amoroso (1977), para hablar de las expectativas del amor romántico. Juliette Binoche es Isabelle, una reconocida pintora y madre divorciada, que no para en la búsqueda del amor verdadero. A simple vista la cinta suena a comedia romántica, pero en las manos de Denis encontramos una sátira sobre el idealismo en las relaciones humanas.

En pantalla vemos desfilar a los amantes de la pintora y en cada uno de esos fracasos conocemos más de la personalidad de una mujer atada a la idea de los cuentos con final feliz. Una bella luz interior retrata la indecisión e ingenuidad y también el egoísmo, la desesperación y la autodestrucción. Una cinta divertida e igualmente terrorífica.

El título puede dar una idea sobre la esperanza y la evolución del personaje, pero Denis es despiadada. Isabelle es el estudio de la vanidad y la manipulación. El resultado es tan depresivo que la protagonista no encuentra la luz, especialmente no en la escena de créditos.

Zama

Dir. Lucrecia Martel. 2017, Argentina.

Después de nueve años de ausencia, regresa una de las voces más aclamadas del cine latinoamericano. Martel, con su primera historia protagonizada por un hombre, entrega en su cuarta película una exposición del tiempo muerto, de la soledad y la pertenencia.

El colonialismo y la burocracia son el telón de fondo de esta exploración de los límites: realidad y fantasía, cordura y delirio. Zama despliega, como nunca, la capacidad de la argentina para conjugar imagen y sonido. El diseño sonoro y la composición cortan y transforman más que la cabeza de su protagonista.

Basada en la obra de Antonio Di Benedetto, la cinta sigue las peripecias de Don Diego de Zama (Daniel Giménez Cacho), funcionario de la corona española que aguarda por la aprobación del rey para poder ser transferido. Como acostumbra, Martel desquicia y descompone a sus personajes y así presenta un cautivador examen onírico sobre la identidad.