Houellebecq, mon amour

Supervivencia, Michel Houellebecq
Hace unos días discutía con un amigo sobre la pronunciación de este apellido. Huelbek, Ulebek, Joulebek…
Él no hacía más que repetirlo una y otra vez de todas las formas posibles hasta dar con una que le sonara convincente. Yo mientras tanto desenredaba en mi mente los poemas leídos la noche anterior, los desplegaba cuidadosamente sobre mi pelvis clasificando los versos, memorizando aquí y allá, desechando lo prescindible y arrepintiéndome acto seguido.
Es como una vena que corre bajo la piel, y que la aguja busca alcanzar,
es como un incendio tan bello que no deseamos extinguirlo,
la piel está encallecida, en algunos sitios casi azul, y pese a todo es un baño de frescor en el momento en el que penetra la aguja
caminamos en la noche y nuestras manos tiemblan un poco, sin embargo nuestro dedos se buscan y nuestros ojos brillan.
Es por la mañana en la cocina y las cosas están en su lugar habitual,
por la ventana se ven las ruinas y en el fregadero languidecen unos cuantos cacharros,
no obstante, todo es diferente, la novedad de la situación es en puridad inconmensurable,
ayer en mitad de la velada sabes que caímos en el dominio de lo ineluctable.
En el momento en que tus dedos tiernos animalitos se aferraron a los míos y empezaron a presionarlos suavemente
supe que importaba muy poco que yo fuera en uno u otro momento tu amante
vi formarse algo, que no podía ser incluido en las categorías ordinarias,
tras ciertas revoluciones biológicas hay realmente nuevos cielos, hay realmente una nueva Tierra.
Prácticamente no pasó nada y sin embargo nos es imposible escapar al vértigo,
algo se puso en movimiento, poderes con los cuales no es cuestión de ponerse a negociar,
como las víctimas del opio o las de Cristo, las del amor son al principio víctimas bienaventuradas
y la vida que circula por nosotros esta mañana acaba de ser aumentada en proporciones prodigiosas.
Es pese a todo la misma luz, en la mañana, la que se instala y aumenta,
pero el mundo percibido a dúo tiene una significación enteramente distinta
ya no sé si estamos inmersos en el amor o en la acción revolucionaria
después de nuestra charla sobre el tema, te has comprado una biografía de Maximilien Robespierre.
Sé que la resignación acaba de irse con la facilidad de una piel muerta,
sé que su partida me llena de un gozo increíblemente fuerte,
sé que acaba de abrirse un pedazo de historia absolutamente inédito
hoy, y por un tiempo indeterminado, penetramos en otro mundo, y sé que en ese otro mundo todo podrá reconstruirse.
Creo que Houellebecq ya intuía
que si algo tiene de peligroso el amor es que no da
nada
de miedo.
