Decime ¿de que te estás quejando?

Se te fue la vida esperando

Que venga un caballero a robar tu corazón

Y lo único que te llego fue un verdugo panzón.

Experta escapista de lo galgos que nunca te tiré

Resultaste prisionera de ese fantasma que siempre odié

Que se desvanecía cuando lo necesitabas

Y aparecía cuando lo olvidabas.

Y yo fui un macabro espectador

De tus lágrimas llenas de dolor

Y nos olvidamos los dos

Tan rápido como se va la tos

Que escondíamos con vergüenza el mismo sentimiento

Y hoy es motivo de nuestros lamentos

Y para tener agallas ya es tarde

Que no vuelve el tiempo atrás cobarde

Que la vida no es color de rosa

Y que aunque no te guste mi prosa

A veces frívola y otras sincera

Siempre mi corazón te espera.