Una búsqueda de escape

Ana Ascheri
Jul 24, 2017 · 2 min read

Por una circunstancia decidida de la vida, he migrado. He dejado mi ciudad, mis amigos, mi trabajo, mi piso, mis objetos, mis rutinas, mi escenario cotidiano.

Uno permanentemente va dejando sus orígenes cuando crece pero cuando migra lo abandona drásticamente. Origen que nos acompañará en los recuerdos pero no en la realidad.

Las horas de un vuelo nos separan de todo lo que ha sido nuestra realidad cotidiana.

A menudo y con frecuencia escucho la experiencia de personas que migran, combinada con la propia, me ponen a reflexionar.

Aparecen siempre dos elementos en cada uno que ha decidido migrar: la búsqueda y el escape.

Búsqueda de algo: de mejores condiciones de vida, de un cambio, de la ilusión de ser otro o que la vida sorprenda. Y escape: escapar de una situación de vida, de un trabajo, de normas sociales, de uno mismo, de la familia o de un viejo amor.

Tenemos miedo de pensar que escapamos. Muchas discusiones se han generado cuando he brindado la opinión de que quien emigra se escapa de algo.

La reacción es la negación como defensa. Una reactividad efecto de entender que es una acción negativa y por ende la palabra tiene dicha connotación.

Sin lugar a dudas es sólo una palabra y más allá de las definiciones que nos brinde una academia que regula los significados, las palabras tienen un significado para cada uno y desde la propia subjetividad.

Para mi escapar es esperanzador, es sentir que uno quiere algo diferente, sentirse vivo o modificar una realidad.

Escapar es escapar de la muerte, entendiendo la muerte en su vasta extensión: la monotonía, vivir por mandatos que nos han sido impuestos, no elegidos, no deseados.

¿Qué más positivo que escapar de la muerte viviendo, cambiando, eligiendo, deseando?

En el inicio de la especie humana uno de los recursos de adaptación ha sido la capacidad de huida frente a una situación amenazante para la vida, en dicho contexto la acción es positiva.

Hoy, una gran parte de personas migran de manera voluntaria, no por necesidad de conservar la vida(a excepción de refugiados por conflicto bélicos o migración de supervivencia económica), pero si de una búsqueda por algo deseado y el deseo es el motor de la vida.

Por lo tanto, buscar y escapar, continúan siendo un recurso de adaptación.

Tal vez pensar la búsqueda como un escape pueda ayudar a orientarnos. El ser humano ha sobrevivido desde el inicio de los tiempos gracias a este notable recurso.

Ana Ascheri

Written by

Licenciada en Psicología - Col: 25834 - Contacto: +34 625924595 ana.ascheri@gmail.com

Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade