Soy demasiado joven, demasiado vieja

Una verdad que existe solo en mi cabeza.

Tengo 18 años. En un sentido teórico, sé que no soy “demasiado” mayor (¿qué significa siquiera eso?), pero a veces es difícil no sentirme como que hay oportunidades que ya no tengo la edad para aprovechar.

Siempre he querido hacer muchas actividades. Recuerdo que cuando era más pequeña a veces le decía a mi mamá sobre clases que quería tomar; piano, ballet, violín, tai chi… y mi mamá siemre me decía “pero ya estás muy tarde para comenzar, la gente que hace eso bien comienza desde pequeña”. Tenía 11 años y ya sentía que estaba muy tarde. Viendo atrás, ese sentimiento tal vez tiene que ver con uno de mis problemas recurrentes; siempre abandono actividades cuando encuentro una escusa para hacerlo y, si soy honesta conmigo mismo, es porque siempre tengo miedo de estar invirtiendo tiempo en algo que jamás podré hacer “bien”.

Desde que me gradué hace unos meses, he notado que me siento liberada en ese aspecto. Como en unos meses me voy a ir a estudiar a otro país (Dios quiera), cualquier cosa que comience ahorita no tendré manera de continuar cuando me vaya. Así que ahora cuando digo que quiero empezar una actividad y mi mamá me pregunta “y qué vas a hacer con eso”, le puedo contestar felizmente “nada”.

Libertad. Cero presión. Hacer algo porque quieres hacerlo, para divertirte y para nada más. Es un sentimiento nuevo.