Si Me Matan

Las redes sociales reiteran su importancia al ser el eco de una de las preocupaciones más grandes que vive el país; la violencia de género está enraizada en las instituciones gubernamentales, las estructuras, las leyes, las opiniones, prejuicios, en la vida y muerte de todas las potenciales inmoladas, que somos todas.

En cada latido de las mujeres mexicanas retumba el miedo de saberse vulnerable, de saberse nulificada, de saberse culpabilizada por su propio destino funesto. “Era alcohólica”, “No iba bien en la escuela”, “Usaba minifalda”, “Se subió al auto con un hombre”, “Ya no era estudiante de la UNAM”, “Se separó del grupo”, “Viajaba sola”, “Se salió de su casa”, “Era novia de ese tipo raro”, “Le gustaba divertirse de noche”, “Vivía en una zona insegura”, “Se subió a un taxi no autorizado”, “Era madre de tres”, “Era periodista”, “Era activista”, “Era mujer”.

Como flechas, estas opiniones se clavan en el imaginario colectivo, lo invaden, lo envenenan, lo fermentan, dando como resultado una sociedad que respalda la violencia por medio de opiniones injuriosas. Lo relevante está en la particularidad de la víctima: ¿quién era ella?, una vez respondida esta pregunta con los calificativos adecuados, se hace inmediatamente merecedora de su expiración. ¡No lo vamos a tolerar!

¡No lo vamos a tolerar! Porque se trata de un atentado contra la vida, contra la posibilidad de ser en el mundo, perpetrado no sólo por el victimario sino por todo el aparato material e imaginario que lo estimula a hacerlo y lo exime de toda responsabilidad. Simples sujetos que se creen capaces de arrebatar el aliento, que los han hecho sentirse capaces de estrangular para reafirmar su dominio, un dominio tan débil que cede a cualquier insignia de dignidad, libertad y plenitud.

Las mujeres del mundo nos unimos, nos solidarizamos, nos amamos, y nos acompañamos. Es nuestro deber protegernos, es nuestro poder cuidarnos. Y exigiremos desde las entrañas que esto se detenga, porque nos están matando. #SiMeMatan, dirán que fue porque defendí a mis hermanas, y lo volvería a hacer.

@AnaCecilia_PD