Un 11 de mayo

Un 11 de mayo, pero de 2012, estudiantes de la Ibero Ciudad de México increparon hasta llevar al exilio de sus territorios al ahora presidente Enrique Peña Nieto. “¡Fuera Peña!”, “¡Fuera Peña!”, se escuchaba al unísono en las instalaciones jesuitas, mientras que el candidato, como ahora, como siempre, no sabía qué hacer.

El movimiento que inició esa primavera, rindió grandes frutos –aunque haya algunos que lo duden–. Sirvió como recordatorio a los escépticos de que en este país la juventud tiene un compromiso con la política; además, en ese tiempo puso de manifiesto que Televisa no tenía, ni tiene el monopolio del espacio público; el 11 de mayo de 2012 permitió pensar que había una probabilidad de que el PRI no triunfara, no obstante lo hizo.

Lo último no quiere decir que el movimiento haya fracasado, pues era desde el 68 el primer atisbo que puso a temblar a los poderosos. Faltó fuerza, sí. Faltó organización, sí. Faltó liderazgo, sí. Pero se aprendió; una generación completa lo presenció con la vitalidad del momento y segura estoy que marcó a algunos para siempre.

No es gratuito que quienes estuvieron presentes confiando en #YoSoy132 hoy pertenezcan a colectivos de distintas causas, estén viviendo la democracia en el seno de sus organizaciones, y sostengan una fuerte postura política, más madura, más comprometida, más experimentada. Hablarán los escépticos, despotricarán los incrédulos, difamarán los desconfiados, sin que podamos evitarlo, pero lo cierto es que la vida de la sociedad civil –que no es lo mismo que el ONGsionismo– se revitalizó abruptamente después del 11 de mayo.

#YoSoy132 no trascendió en las formas en las que se esperaba, pero devino en otras que no son para nada desdeñables, creo firmemente que fundó buena parte de los cimientos para la revitalización de la vida democrática en México en la generación de sus participantes. Fue, para muchos, la iniciación como sujetos políticos de este país.

Recordaremos año con año este acontecimiento, sus encuentros y desencuentros, con sus triunfos y fracasos, teniendo siempre en mente que la colectividad se construye en el momento presente, por lo que planear, resulta tan desgastante como infructuoso. Los movimientos sociales tienen vida propia, #YoSoy132 nació joven, a veces testarudo, a veces idealista, pero con la fuerza necesaria para haber echado algunas raíces.

@AnaCecilia_PD