De las series y el feminismo

Esta entrada -de antemano- no es para dar una opinión experta en programas de televisión, no voy a recomendar las 5 mejores series para ver este verano, ni voy a profundizar en los personajes de cada serie o hablar del crecimiento de los y las actrices. Es más, ni siquiera voy a hablar de todas las series que he visto porque no acabaría en un post. Quiero escribir de la importancia de personajes femeninos en las series, de convertirlos en modelos para mi generación y las que vienen. Naturalmente hay libros maravillosos y personajes históricos que nos inspiran pero, las series y películas no se quedan atrás.


Tengo un pequeño gran problema con las series (de todo tipo), me encantan y las tengo divididas en categorías que van desde las series para “apagar el cerebro” después de un día pesado, hasta series “mind blowing” después de un día…no tan pesado.

Para mi cada serie es una oportunidad de explorar un contenido visual particular, una historia valiosa y la posibilidad de engancharme con algún personaje y sí, me gustan más las series donde las mujeres tienen un rol sensacional, no necesariamente protagónico (aunque es algo que les da más puntos) sino donde la complejidad de su personaje hace posible que me identifique.


La razón que hoy me mueve a escribir es, sin lugar a dudas, Game of Thrones, he seguido la serie desde hace 7 temporadas, me he mantenido a raya con el guión -interpretándolo de cien maneras- pero también me han podido ganar mucho las mujeres que se han ido apoderando de la trama. Hay muchos personajes femeninos que fácilmente se vuelven favoritos, pero en particular vivo enamorada de Lyanna Mormont y de lo mucho que este bellísimo personaje le aporta a mi niña interior, solo por decir un ejemplo. No crecí con historias de princesas, crecí con historias de superhéroes y de hombres ultra fuertes que salvan mundos imaginarios, pero me hubiera encantado ver a una niña así en la programación regular que consumía.

Otra serie a la que me volví adicta es Westworld, Maeve Millay es por mucho uno de los mejores personajes de la serie, la primera en tener conciencia, de intentar abrirle los ojos a sus compañeras/os, de no conformarse y de hacer todo para salir de ese mundo creado para otros, no para ella. ¡Uf! ¿Cuántas veces nos hemos sentido exactamente igual que ella? Vale tanto la pena sumergirse en esta serie que le voy a parar a los spoilers.

Mi última dosis viene de The Handmaid’s Tale, tan distópica como feminista. Es inevitable no cerrar el puño ante la violación constante de derechos de las mujeres, es inevitable también no quedarte reflexiva después del segundo capítulo y salir a trabajar más para que ese mundo nunca, nunca, nunca llegue. El personaje principal (June Osborne) es un reflejo de lo que todas vivimos cuando nos asumimos feministas, tiene ese despertar que es tan único como inolvidable.

Otra razón que me tiene aquí, es la presentación de quien será LA nueva cara de Dr. Who. Sí sí, una mujer será la protagonista y aunque no soy fan de la serie no puedo dejar de celebrarlo. Durante más de 50 años hombres aparecían como “the Doctor” y no más. Sin embargo, las reacciones de algunos y algunas whovians me impresiona, sus reacciones en las redes sociales demuestran que no les gusta nada que una mujer sea el rostro de la nueva temporada. Pero, ¿por qué?, ¿es costumbre?, ¿el personaje de verdad tiene rasgos que solo un hombre puede interpretar? Es decir, ¿el destornillador sónico solo funciona si la persona que lo usa es un hombre? Y si no es así, entonces ¿cuál es el problema? Y claro que estamos hablando de ciencia ficción, pero en ello radica una de mis reflexiones: si en los lugares que se crean para el imaginario colectivo no somos capaces de reconocer que una mujer puede hacer el mismo papel que el de un hombre, entonces en el mundo real que construimos todos los días, ¿creemos lo mismo?

Pictoline

Pareciera entonces que necesitamos fortalecer y propagar el feminismo ficcional, que esté presente en los guiones de más películas y series (y también en telenovelas) para que cada vez más personas veamos a mujeres interpretando personajes maravillosos que rompan estereotipos de género.

Estoy segura que muchas de nosotras tenemos en un nuestros recuerdos personajes que nos han marcado, con los que nos sentimos identificadas de alguna u otra forma, que odiamos inclusive. Hacemos vínculo con casi todo, sentimos empatía y apego a diferentes niveles con un personaje y de hecho podemos tener una nueva forma de ver el mundo a partir de ellas y ellos, es totalmente válido y hasta pedagógico. Y siendo sincera, no se puede hacer una buena serie si no se tiene una visión feminista al crearla.

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