Del por qué no quiero tener hijAs…

Pareciera que el deseo de mi maternidad se inclina por concebir únicamente hombres. Pero la verdad es que no es así, yo misma disfruto del hecho de ser mujer e identificarme como tal, de descubrirme todos los días como una individua, de rodearme de sobrinas, de mujeres admirables y de crecer con ellas. Naturalmente me invadirá la felicidad y el amor de recibir una niña, una mujer más al mundo, pero a su vez estoy convencida de que firmaré el pacto más grande, defender (una vez más) nuestro derecho a la vida y a la igualdad.

Sin embargo, vivo aterrada de que mis hijAs pasen por lo que todos los días las mujeres de mi generación y las que me anteceden pasamos: acoso sexual, discriminación económica y social, criminalización por las decisiones sobre tu cuerpo y sexualidad, minimización de lo que eres y piensas por ser mujer, objetificación, violación y feminicidio.

El mundo que se les ofrecerá a las muchas recién llegadas debiera ser el más parejo, el mas sólido en temas de DDHH. Me gustaría afirmarles que las garantías serán las mismas para todas las personas, independientemente del “H” o “M” que llenen en las solicitudes de empleo o en sus perfiles de redes sociales, que serán libres de decidir sobre sí mismas sin que nadie las juzgue.

Hace años que se emprendió la lucha, hace años que seguimos de pie y caminando por las mismas condiciones, hace años también que hombres se han sumado a nuestras batallas, que comprenden que para lograr estar en la balanza al mismo peso hay que hacerlo juntas y juntos.

No quiero tener hijas… sin cumplir mi palabra, no quiero quedar a deberles el mundo que todas soñamos, la oportunidad de caminar por las calles sin miedo y armadas sólo con sus ideas y sueños y no con “teser”, “gas pimienta” o hasta navajas, quiero que vayan a las clases de artes marciales porque les guste y apasione y no porque resulte “necesario”.

Estamos a días de la Movilización Nacional Contra las Violencias Machistas, desde mi trinchera, estaré en esa fecha diciendo lo mucho que me quiero viva y también a las muchas mujeres que veo y cruzo todos los días en la ciudad.

Voy a seguir trabajando, voy a estar del lado de las miles de mujeres que todos los días vamos ocupando más lugares que sólo eran para hombres, voy a tomar entre mis brazos a mis hijAs, para no soltarnos de la mano después y seguir caminando.

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