Guía para ser machito rehabilitado

Lo más difícil de ir contracorriente es lo desgastante que es estar en constante confrontación. Se va contra el sistema. Se tiene que probar, argumentar, sustentar la existencia de una, día a día. Entre más resistencia encuentro, más sustento la necesidad de romper con cómo vivimos nuestras vidas, romper los sistemas.
Nacemos y crecemos en entornos que donde lo normal es lo que damos por sentado. Lo normal es lo que conocemos. ¿Cómo nos damos cuenta de que nuestro normal afecta a otres? ¿Cómo romper la burbuja colectiva en la que vivimos?
Siga estos pasos si ud quiere dejar de ser une machite para pasar a ser une machite en rehabilitación. Está pensada para hombres pero también aplica para mujeres. No sé si esto es en realidad una guía que se pueda seguir al pie de la letra para empezar a romper con el daño que nos ha hecho crecer en sociedades machistas, pero está hecha con base en lo que he notado en mi propio proceso y en el de la gente que me rodea.
Todes somes machistas.
Crecemos siendo machistas. El sistema es así. Vivimos y respiramos patriarcado. De aquí partimos. Contra esto luchamos. Contra la programación que parece biológica pero no lo es. Esto somos pero no quiere decir que siempre tengamos que serlo. El primer paso es aceptar que eso somos y recordarlo para cuestionarlo constantemente. Cuestionar nuestras acciones, nuestras palabras, nuestros amores. Entre más rápido aceptemos que lo somos, más rápido podemos identificar las conductas que nos machistas. A veces son conductas conscientes. Es como el , venga la metáfora bíblica, pecado original*. Crecemos con él. Nos toca bañarnos de feminismos diariamente para quitárnoslo.
Visibilizar un problema no niega la existencia de otros problemas.
Cuando las feministas salimos a hablar sobre feminicidios, acoso callejero, violaciones y todas las cosas horribles que las mujeres padecemos en nuestras vidas, no lo hacemos buscando negar la existencia de los problemas que atañen a los hombres. Une machirrín en rehabilitación debe recordar esto. Tatúenselo en los párpados: visibilizar un problema en específico no niega la existencia de otros problemas.
Visibilizar a las víctimas de violación no niega la existencia de hombres que hayan sido violados.
Visibilizar los problemas con la maternidad en México no niega el sesgo que hay en casos de custodia parental.
Visibilizar los feminicidios no niega la existencia de homicidios.
Visibilizar la violencia de género no niega que los hombres sufran violencia.
Una vez que tengamos eso claro, será más fácil que como hombres, no se sientan minimizados y les deje de molestar que seamos tan vocales sobre las cuestiones feministas.
No es personal, aunque así se sienta.
Si te llamamos machista, es porque seguramente estás entrando en conductas que son machistas. Basta de macho tears. Toca apechugar. Aceptar la condición de machista. Preguntarse ¿cómo es que estoy siendo machista¿ No te odiamos, no te queremos matar. Queremos que te des cuenta de que estás entrando en conductas nocivas. Que tus palabras traen carga. A veces somos buena onda y te lo decimos bonito. A veces ya estamos tan cansadas de que todos los días nos pase esto, que nos encabronamos. Se vale. No te lo tomes personal, date cuenta que eres une machite en rehabilitación y a seguirle. A mejorar.
Tu realidad NO es La Realidad.
El que tú conozcas una mujer que sea una déspota, violenta, abusiva, que sepas de la señorita que “usa” al novio por su dinero, la esposa que puso los cuernos, la mujer que ha tenido privilegio toda su vida, no significa que sea la realidad de todas las mujeres. Hay millones de mujeres que todavía viven una desigualdad bárbara. El que yo haya crecido con privilegio no quiere decir que ya porque yo pude, todas son así.
Los problemas que tiene una mujer de 27 años, clase media, son diferentes a los que tiene una mujer en situación de calle. Son distintos a los que tiene una mujer indígena. A una mujer de 57 años. Hay un sinfín de realidades posibles. Parte de dejar de ser machista es darse cuenta de la diversidad de puntos de partida.
Nos toca reconocer que como no hay un solo problema, no hay un feminismo. Hay feminismos. Los puntos de partida importan. Las dobles y triples discriminaciones importan.
Escucha.
Como ya establecimos que hay muchas realidades y que semos machistes. Hay que escucharnos. A veces se hace mucho con tan solo escuchar antes de hablar.
Calla.
Yo sé que tú estás acostumbrado a escuchar el sonido de tu voz. Que sabes sustentar tus opiniones con argumentos. Que siempre tienes la razón. Pero te toca callarte. Uno de los problemas más grandes que nos enfrentamos las mujeres es que no somos visibles públicamente. No somos visibles en espacios de toma de decisión. A lo mejor tu opinión es válida, pero da oportunidad a que mujeres ocupen ese espacio. Ya si nadie dice nada, entonces habla. Estamos cansadas de que los hombres vengan a decirnos todo lo que piensan y sienten y opinan sin que nosotras hagamos lo mismo.
Silencio.
Toca que nosotras hablemos. Di no a la manxplicación. No seas ese hombre.
Reconoce y usa tu privilegio.
Las diferencias entre personas vienen cargadas de privilegios y desventaja. Cuestiónate cómo verías las cosas si no fueras tú. Reconoce que por ser hombre, ya tienes privilegios que muchas mujeres no tenemos. Sabemos que la vida es difícil, para todes, pero ser hombre viene cargado de privilegios:
“Caminar sin sentirse observado”. -@celetereo
“ En una oficina, raaaaaaarísima vez le piden a un hombre que prepare el café (o lo sirva). Una mujer puede ser gerente y se lo piden”.
Un hombre generalmente no se preocupa cuando va al antro de que su cerveza esté bien cerrada, de ver cómo prepararon el trago. No siente el miedo de que alguien lo drogue y lo viole en un baño puerco o en un callejón oscuro”.
“Si viven con papás, un varón de 16, puede llegar tarde, ebrio (o ni llegar). Una chica tiene qué dar explicaciones y pedir permisos”. @Pastel_ito
“Poder salir por la mañana (cuando todavía está obscuro) de sus casas al trabajo o escuela sin miedo”. @nopuedoverte
“No morirte de miedo cuando te subes al Metro”. Marco Asomoza
“Salen con la cara lavada y nadie los tacha de fodongos o huevones. Pueden salir a beber, desde muy jóvenes y no necesitan escolta”.
“Cuando nace un bebé ni siquiera se cuestiona si el papá se hará cargo de su crianza. Pero las stay at Home moms, somos MANTENIDAS”.
“ No se preocupan por que nadie los vaya a manosear diario y los prejuicios de que “es que se viste así, ¿qué esperaba?”. @abejaconmiel
“ Caminar tranquilos por las calles aunque esté oscuro,o no vivir un miedo constante de acoso callejero por salir con cierta ropa”. @ninalefanu
“ Nadie les dice que se tienen que ‘hacer desear’.” VI VI
“Tener el número de parejas sexuales que sea y nadie se inmuta, nadie espera que le sirva o atienda en la comida”. @Seth_bingo
“Tener una vida sexual floreciente sin ser juzgado, asolearte topless, tener sobrepeso (hasta cierto punto) sin ser presionado a bajar de peso, no ser considerado solterón a los 40, no aceptar una carga igual de responsabilidades parentales sin ser juzgado .
Cuidar menos a los padres ancianos si hay hermanas y aun asi tomar las decisiones de la familia. que no te pregunten si quieres tener hijos en una entrevista de trabajo, ser asertivo sin ser considerado histérico.
Que tus infidelidades de pareja se consideren deslices o travesuras y no te vuelvan damaged goods a los ojos de la sociedad.
Que los meseros te pregunten qué vino se va a servir cuando vas con cualquier mujer.
Que la pornografía mainstream este hecha pensando en los gustos de los hombres heterosexuales promedio .
Que las competencias deportivas masculinas sean consideradas las “reales”.
Que si vas de blanco en un hospital se dé por sentado que eres médico y no enfermero, y si vas de corbata que eres administrativo y no asistente
Que si eres explosivo eres un cabrón, alguien de cuidado y tal vez molesto, pero una mujer es una loca que hay que ignorar.
Si te ofrecen un trabajo en otra ciudad se espera que tu pareja se sacrifique y se vaya contigo.” @Stormentas2
“Ninguna de mis prendas de ropa está específicamente diseñada para constreñirme.
Si hablo de los privilegios masculinos y hago notar las opresiones femeninas, me aplauden en lugar de callarme”. @renato_guillen
(Me llegaron muchos, más**. Voy a darme a la tarea de recopilar todas las respuestas en un post separado al cual vincularé desde aquí. Pueden seguir mandándome sus privilegios masculinos a mi Twitter)
Usa tu privilegio para el bien, hombre. Date cuenta que lo tienes. Reconocélo. Usa tu plataforma para apelar a otros hombres sobre la violencia de género.
Es un proceso que no termina
Dejar de ser un machito para pasar a ser un machito en rehabilitación es un proceso. Es cosa de estarse cuestionando las acciones diarias. La perspectiva de género no es un destino, son unos lentes que nos ponemos diario para ver nuestra realidad. Sí se puede, amigues. Feministeémos juntes.

*Crédito por la metáfora a Tope. Estrellita por existir aunque sea difícil existir. You tried, buddy.
** Gracias a todes les tuiteres que me ayudaron con los ejemplos.