¡Qué levanten las manos las solteras!

El 14 de febrero, es el día de los enamorados y las promociones con tarjetas. Nos vemos bombardeadas por fotos cursis de parejas, camisas que hacen match y coros de “awwwww” cuando le llega el ramo de rosas a tu compañera de trabajo.

En esta época, el amor se materializa en cenas elegantes y chocolates artesanales. Las parejas olvidan sus diferencias, y hasta el novio abusivo de tu amiga se convierte en un hombre decente, es como el hechizo de Cenicienta. Pero, así como las ratas son capaces de convertirse en gentlemen, las solteras evolucionamos a chicas amargadas y llenas de odio visceral.

Este día sentimos que el mundo entero es ese “DJ” de una fiesta de pueblo gritando “¡Qué levanten las manos todas las solteras!”, pero en vez de levantarlas, decidimos llorar en nuestras casas o emborracharnos hasta perder la conciencia.

No me mal interpreten, este es mi tercer año sin pareja y nunca he sido más feliz. Sin embargo, este día me hace sentir sola y desgraciada por no tener a nadie con quien pasarla. Patético, absurdo y vergonzoso, pero así me siento.

Y estoy segura que muchas otras mujeres se sienten así, o al menos así lo hace mi amiga, quien me propuso salir a tomar juntas como una forma de rebelarnos ante el sistema, o algo por el estilo. No es su culpa, ni la mía. Es el resultado de años creyendo que el amor de alguien más salvará tu vida, y que estar sola es sinónimo de ser insoportable.

A pesar de desconstruir todos estos conceptos de felicidad y amor romántico gracias al feminismo, a veces me miro afectada por la propaganda que te dice “no deberías estar sola”. Y es en San Valentín, que recuerdo los domingos solitarios viendo series sin tener con quién comentarlas, o esas veces que te regalan pases dobles para el cine y terminás ocupando la silla de al lado para poner los nachos.

Por eso, hoy queridas solteras, quiero compartirles algunas conclusiones a las que he llegado que pueden hacerlas pasar un poco mejor durante la fecha más absurda que la publicidad pudo haber inventado.

  • La edad no importa

Vale un pepino si tenés 18, 25 o 40, este día seguirá siendo igual de feo. Así que ni te apresurés ni te ahuevés, porque infelices o felices podemos ser a todas las edades.

Tengo primas que se emparejaron a los 20 y ahora están solteras; u otras, que pensaron nunca iban a encontrar el amor y se casaron a los 45. La vida tiene distintos ritmos para todas, no te dejés presionar ni afectar por los tiempos de otras personas.

  • Aprovechá las promociones con tarjetas

Pasá una en el salón y la otra en tu restaurante favorito. Yo no tengo tantas tarjetas, pero si tenés alguna, usala y disfrutá los mil pesos (y solo pagá 500) solo para vos. Hasta la Elaine estaría de acuerdo con este consejo.

  • Enseñale tus credenciales a la soledad

La primera vez que escuché a Drexler tocar en vivo Soledad, me puse a llorar. No porque estuviera sola, pero porque me parecía muy triste que seamos incapaces de abrazar la soledad con amor, cuando es ella la que nos acompañará para siempre.

Y no se trata de no tener amigxs o que no te agrade estar rodeada de personas, es sobre dejar de pensar en una pareja como la cura a todos tus males. Nadie te puede hacer feliz si vos nunca has sido feliz sola.

  • Recordá por qué estás soltera

Los pleitos por cualquier tontera, los comportamientos manipuladores, el miedo a ser traicionada y todas esas cosas que vivimos en una relación disfuncional. Cuando terminamos con alguien estamos claras de por qué está pasando, pero después de un tiempo olvidamos las razones.

Cuando sintás esto, recordá que las decisiones que tomaste fueron correctas y que tu estabilidad emocional vale mucho más. Nadie deja una relación si ambas partes son felices.

  • No te lo tomés tan en serio

No solo existe la tradicional relación de monogamia, donde ambos deben cumplir ciertas reglas etc. Atrevete a redefinir tus relaciones, y aceptá que no todas las personas con las que te involucrés tienen que ser el amor de tu vida.

Aceptá el amor con menos prejuicios y disfrutá de los buenos momentos sin pensar de más cada paso que das. Mientras tengás claro qué esperás de esa persona y lo hablen de forma transparente, todo saldrá bien.

  • Amate mucho

Me encanta esa canción de Café Tacvba De este lado del camino, porque después de un análisis llega a la conclusión más linda de todas: me amo.

Todas hemos dado mucho amor durante nuestras vidas, y seguiremos entregando nuestro corazón a más personas. Sin embargo, no debemos olvidar darnos un poco a nosotras mismas, y reconocer que somos grandiosas.

Este San Valentín, amarte es el verdadero acto de rebeldía. Es saber que sos suficiente para vos misma. Que no necesitás la compasión de nadie porque podés salvarte sola, y que para todo lo demás, está la comida.

*Espacio publicitario*

El gran Roberto Lechado tiene un monólogo muy tuani acerca del amor y la soltería. Está tan bueno, que el jueves pasado habíamos 30 personas escuchándolo desde afuera del café de lo lleno que estaba.

Este 15 de febrero va a presentarse otra vez en el Justo Rufino, no lleguen tarde y rían sin límites con un hombre inteligente, guapo y divertido que prometo no las lastimará.

Nota: Por cierto, me servirían sus consejos, así que siéntanse libres de escribirme cosas bonitas. Si van a poner comentarios feos, mejor no lo hagan. Gracias ❤