Brexit: Anarquía en UK

Foto de los “cuarteles” provisionales de AEIP en Bethnal Green Road, East London. Foto: Ana Laya.

Este de Londres. Pasada la medianoche. El optimismo contenido de los remainers había empezado a diluirse en los “cuarteles” provisionales de la organización Another Europe is Possible (Otra Europa es posible). Los voluntarios seguían los conteos en la TV. Cerca de las 2am (BST) la opción Leave ganaba por un porcentaje nada despreciable. Y lo que es más definitivo que cualquier conteo televisivo, los indicadores de las casas de apuestas seguían señalando que Leave iba a ser la opción ganadora. Me explican “si el número en azul no baja de 2.00, estamos fuera.”

Conversamos unos minutos. Vemos como de a ratos los voluntarios frente a la pantalla vitorean algún resultado. Hacemos proyecciones. Hablamos del clima. Vemos la hora. Hablamos de Cameron, de Boris, llegamos a Trump, nos da un ataque de pánico. Volvemos a ver la hora, y nada, el número azul no baja de 2.00.

“¿Y si otra Europa no es posible?” — pregunto. No hay respuesta.

Móvil de uno de los voluntarios de Another Europe is Possible. Londres 24 junio 2:21 am. (El número clave era el azul en el extremo superior izquierdo). Foto: Ana Laya.

Solo en Betfair había 88 millones de libras en juego. Otras casas de apuestas deben haber manejado cifras similares. En la vida real, sin embargo, era muchísimo más lo que estaba en juego. Para empezar los 1.82 trillones de libras en los que está valorada la economía Británica.

El Instituto de Estudios Fiscales ha predicho un deterioro de entre 20 mil y 40 mil millones de libras en las finanzas públicas del Reino Unido para el 2020 producto de un crecimiento y una recaudación de impuestos más bajos. Los brexiters por su lado, como parte de su campaña basada en el nuevo género de ciencia-ficción económica, argumentaban que una devaluación de la moneda a la larga sería beneficiosa para la economía porque permitiría hacer más tratos que con la ahora sobrevaluada libra.

Afiches pro-UE de Wolfgang Tillmans. “Lo que se pierde se pierde para siempre”; “Si personas como Vladimir Putin, Nigel Farage, George Galloway, Marine LePen e ISIS quieren al Reino Unido fuera de la UE… ¿dónde te deja eso?”; “Ningún hombre es una isla. Ningún país por sí solo.”

Lo que se pierde se pierde para siempre

Un día extraordinario comienza, no solo porque hay un sol radiante brillando sobre Londres, cosa que siempre es destacable, sino porque a partir de este momento el Reino Unido ya no forma parte de la Unión Europea. Una decisión irreversible como destacaba el fotógrafo alemán Wolfgang Tillmans en su campaña pro-UE.

Al día siguiente en los cuarteles provisionales de “Another Europe is Possible” en Bethnal Green Rd. East London. Foto: Ana Laya.

¿Pero qué es lo que está perdido? ¿Por dónde empezar a entender qué va a pasar ahora?

La edición especial del Financial Times del viernes 24 de junio reseña la caída de la libra a su nivel más bajo desde hace 30 años. Una buena noticia, suponemos, siguiendo la lógica de los brexiters. “En una mañana agitada política y financieramente la libra se hunde un 11% llegando a US$ 1.3224.”

Kit Juckers, Estratega de FX en Société Générale, dice que a pesar del nivel de esta caída existe un riesgo grave de que la libra se siga debilitando en las semanas siguientes.

Por su parte, Nigel Farage en el programa Good Morning Britain en iTV, comenzó desentendiéndose de una de las promesas más contundentes de la campaña Leave, la de que los 350 millones de libras que el Reino Unido enviaba a la Unión Europea ahora iban a destinarse al NHS (National Health Service). “No lo puedo garantizar, yo nunca hubiese hecho esa promesa. Ese fue uno de los errores que pienso que la campaña Leave cometió.”

La reportera replica: “¿después de que 17 millones de personas votaron para irse, no sé cuántas personas votaron basándose en esa promesa, pero esa fue una parte enorme de la propaganda, ahora usted dice que es un error?” A lo que Farage contesta: “Tenemos 10 mil millones de libras, 34 millones al día, que será un dinero libre que podremos gastar en el NHS, en escuelas, o en lo que sea.”

En lo que sea.

Autobuses de la campaña Vote Leave. Foto via joe.co.uk

¿Dónde estaba toda esa cándida honestidad mientras estos autobuses rojos con letras enormes en las que se leía “enviamos 350 millones de libras al mes a la UE, en lugar de eso financiemos nuestro NHS. Vota Leaverecorrían el país?

En la encuesta realizada por Ipsos MORI y publicada por el Evening Standard el 16 de junio se indicaba que un 47% de los encuestados creían que la disputada cifra era verdad. Solo un 39% afirmaba que era falsa y un 14% no sabía qué pensar.

“Sabes que estás teniendo un mal día cuando David Cameron renuncia y eso no logra alegrarte.”

— Nick Broad

Puesto del Evening Standard frente a la estación Liverpool Street. 24 de junio. Foto: Ana Laya.

Un total de 86 congresistas que apoyaron la campaña Leave firmaron una carta dirigida a David Cameron poco después de que los centros de votación cerraron a las 10pm (BST). Entre ellos el Líder de la Casa, Chris Grayling, el secretario de justicia Michael Gove y el ex-alcalde de Londres Boris Johnson. “Gracias por dar al pueblo británico la opción de decidir su destino,” decía la carta, “sea lo que sea que decida el pueblo británico, usted tiene tanto un mandato como el deber de continuar guiando a la nación implementando nuestro manifiesto.”

David Cameron dimitió como Primer Ministro, no sin antes prometer que permanecería en el cargo por unos tres meses más, para “estabilizar el barco”. No hay fechas definidas, pero sí nombres de posibles sucesores: Boris Johnson y Theresa May. Y será ese sucesor quien deberá activar el Artículo 50 del Tratado de Lisboa que comenzaría efectivamente el proceso de separación del Reino Unido de la Unión Europea.

Así como Lord North es recordado como el hombre que perdió América, Cameron será recordado como el hombre que perdió el lugar del Reino Unido en la unión Europea, opina Polly Toynbee en The Guardian y añade: “si bien Cameron merece este final humillante, nosotros no merecemos al grupo de ultras que deja a cargo”, un grupo que odia la BBC y niega el cambio climático. Toynbee predice que cuando los votantes que apoyaron el Brexit se den cuenta de que no hay más dinero para el Reino Unido y que no se produjo un gran éxodo que liberara puestos de trabajo para los británicos van a necesitar un nuevo target para su ira.

No solo David Cameron sale de esta coyuntura política con la cabeza baja, como lo predijo George Eaton, editor de política de The New Stateman, el partido Laborista tiene mucho más que perder y en este caso su líder Jeremy Corbyn ha sido el primero en caer y se enfrentará a una motion of no-confidence (moción de no-confianza) para removerlo del liderazgo del partido. El canciller John McDonnell, portavoz del partido laborista, ha comentado a The Guardian que los miembros del partido y sus votantes no les perdonarían que se dedicaran ahora a peleas internas y a la “introspección” justo en medio de toda esta incertidumbre económica.

En todo caso, los sucesores de Cameron tendrán un panorama complicado que incluye enfrentarse a un parlamento mayoritariamente pro-UE (454 vs 157) y lidiar con las consecuencias de un nuevo referendo independentista escocés que según la Primera Ministra de Escocia Nicola Sturgeon, es “muy probable”. Sturgeon ya está propiciando una discusión inmediata con Bruselas para “proteger el lugar de Escocia en la Unión Europea.”

Escocia fue la región que votó con más firmeza para permanecer en la Unión Europea. Londres e Irlanda le siguen. En Gibraltar, por su parte, en el primer resultado oficial del referéndum, el “Sí” a Europa se impuso por 19.322 votos contra 823 votos por el Brexit.

Los gilbralteños son fervorosamente pro-europeos en nombre de la libertad de movimientos en la Unión Europea (UE). Con un conflicto anglo-español de soberanía sobre el Peñón, ellos necesitan que el reino continúe siendo parte de UE por su economía, los subsidios y el cruce abierto con la frontera española”, explica María Laura Avignolo en Clarín.

El ministro de Asuntos Exteriores en funciones José Manuel García-Margallo ya advirtió el viernes en una entrevista radial: “la bandera española en el peñón de Gibraltar está ahora más cerca que lejos”.

Otros fervorosamente pro-europeos son los jóvenes. Los datos recogidos por YouGov indican que el 64% de los jóvenes entre 18 y 24 votó por la permanencia del Reino Unido en la UE.

El descontento y la frustración tanto de jóvenes, de londinenses, de escoceses y del resto del 48% que quería que el Reino Unido se quedara en la UE se ha reflejado en la campaña #NotMyVote (NoMiVoto) en las redes sociales (de la que partidos como los Liberal Democrats se han aprovechado).

Una petición registrada en el sitio oficial de peticiones del Parlamento británico pide al gobierno implementar un reglamento que haga que la participación mínima de un referéndum sea el 75% de los votantes registrados, con un porcentaje mínimo para la victoria de 60%. De no ser así, dicen los abajo firmantes, debería llamarse a un segundo referéndum.

Al momento de escribir este artículo, la petición ha sido firmada más de dos millones de veces, y de acuerdo a las instrucciones de la página, cualquier petición con más de 100.000 firmas será considerada apta para debate.

Es difícil pensar que esto logre cambiar la situación que sobre todo los remainers advirtieron sería irreversible, pero es obvio que por lo menos 2 millones de personas piensan que no pierden nada con intentarlo.

Brexit, Frexit & Friends

Los líderes de la derecha en Europa celebraron los resultados del referéndum agregando además -en el caso de Marine Le Pen y de Geert Wilders- que hace falta celebrar el mismo referéndum en Francia y el resto de los países de la Unión Europea.

En cuanto a España, los líderes de los cuatro principales partidos se posicionaron en contra de los resultados del Brexit, pero enfocándose en diferentes aspectos. Como resume Marisa Cruz en El Mundo: Mariano Rajoy defendió a capa y espada el proyecto de integración europeo; Pedro Sánchez advirtió de las consecuencias indeseadas de las consultas que proponen rupturas; Albert Rivera hizo referencia al voto castigo populista; y Pablo Iglesias dijo que era un día triste para Europa, “de una Europa justa y solidaria nadie querría irse.”

El proceso de separación del Reino Unido se preve que pueda durar entre 2 y 10 años. Será largo y probablemente complicado porque no hay unos lineamientos oficiales planteados ni legal ni políticamente. Como un oficial de la UE comenta en The Financial Times: “nos enfrentamos a millones de preguntas locas para las que no tendremos respuesta pronto.”

El Consulado de España en el Reino Unido por lo pronto asegura a los residentes de UK que el resultado del referéndum no supone cambio alguno para la situación legal de los ciudadanos españoles y de las compañías españolas en el Reino Unido, durante un periodo de hasta dos años que puede ser prorrogado, y que el Gobierno de España “ha manifestado su deseo de reforzar en el plano bilateral las relaciones entre España y el Reino Unido y de seguir impulsando las densas relaciones entre ciudadanos británicos y españoles en ámbitos como el comercio, el empleo, las comunidades nacionales residentes en Reino Unido y España, las inversiones y el turismo.”

Mientras tanto, y por si acaso, en Quartz, Nikhil Sonnad y Jason Karaian no han perdido tiempo y ya tienen listos los nombres de los posibles referéndums que pueden llegar a suceder en los próximos meses en Europa. Mis preferidos: Outstria, Bailgium, Byerland, Quitaly y Departugal.

Sí, sería más gracioso si no fuera tan inquietante, pero hey, como dirían los Monty Python, miremos siempre al lado brillante de la vida.


Originalmente publicado en The Objective. Lee la primera parte To Brexit to or not to Brexit aquí.