Mazapán

Hoy me veo en el espejo y no soy yo. Hoy mis ojos están vacíos, huecos, sin luz. Hoy no brillo. Y me doy cuenta, claro que me doy cuenta de todo lo que soy, todo lo que implica el hoy. Y me duele ver cómo se me desmoronan las ideas, las ganas, cómo se desmorona mi sentir.

Y se cae a pedazos la pantalla, y no me molesto en recoger los pedazos, en unirlos. Los veo desprenderse de mí y caer a un abismo que desconozco. Y no hago nada, observo mientras me deshago del idealismo. ¿Y qué soy yo sino idealista? ¿Qué me queda si se me caen las ideas? La expectativa corroe, remueve lo real y no deja más que una estela de posibilidades inciertas, de preguntas abiertas; signos de interrogación.

Estoica, ¿Quién diría? La que nunca para y que hoy se sienta a esperar. Cansada, desgastada y débil. Débil de ánimos y de creencias, todo endeble, todo es polvo. Finísimo polvo de cacahuate que como los recuerdos, se desintegra en el aire, se va.


Originally published at analuisaglez.blogspot.com on September 5th, 2014.