10 palabras y frases trilladas en el trabajo

No conviertas su uso en abuso

Siempre pasa. Es difícil escapar a las palabras y frases que se ponen de moda, no sólo en el lenguaje cotidiano sino en el de los negocios. Independientemente del campo en el que trabajes, seguramente has escuchado -y usado- algunas de las siguientes palabras o expresiones.

Y no es que esté mal, al principio nos gustan, sentimos que nos mostrarán más informados o expertos en nuestra área, y rápidamente buscamos el momento ideal para aplicarlas. Pero el uso excesivo -y a veces injustificado- hace que se vuelvan tan trilladas que dejan de ilustrar el concepto buscado.

No quiere decir que no puedas aplicarlas del todo, pero hazlo cuando en verdad se justifica para que tengan el verdadero efecto.

Y aquí van:

1) Estrategia

Claro que es una palabra básica en los negocios, pero se ha abusado tanto de ella que ahora todo es “estratégico”. No falta reunión en la que no se pronuncie por lo menos 10 veces, o comunicado de prensa en el que se anuncie con bombo y platillo la “alianza estratégica” entre tal o cual empresa. Úsala cuando de verdad es … ¡estratégico!

2) Paradigma

La frase “vamos a romper paradigmas” es tan trillada que lo que menos hace es romperlos. Los paradigmas siempre han existido y seguirán existiendo en todos los contextos. Justamente la evolución de todas las industrias lleva implícito el romper paradigmas, así que es una consecuencia natural del paso del tiempo y del avance de las empresas. Las cosas se redefinen constantemente, no es necesario que reiteres que “estás rompiendo paradigmas” cada vez.

3) Disruptivo

Aunque esta palabra no ha sido tan abusada todavía, no tarda en serlo. Efectivamente, ilustra el carácter de algo o alguien que llega a romper el molde, la forma en la que se hacían las cosas. Hay empresas disruptivas, gente disruptiva, campañas disruptivas, etc., pero tienes que usar el término cuando de verdad lo justifica, cuando una industria sufre un giro radical, cuando una empresa tiene un cambio de raíz, etc., no cualquier ajuste o cambio es disruptivo.

4) Sinergia

La frase “vamos a hacer sinergia” está grabada en las paredes de millones de salas de reuniones. Resulta que toda colaboración o proyecto conjunto es una sinergia. Y sí, el término significa colaboración, acción conjunta de dos o más entidades o factores para un mismo fin, pero ¿de qué se trata el trabajo y los negocios, si no de acciones conjuntas entre personas o empresas?, ¿y a todo le tenemos que decir “sinergia”? ¡Pues no!

5) Orgánico

Ahora resulta que todo es orgánico, y no me refiero a la fruta o la verdura. Cualquier producto o servicio que crece en ventas o uso sin ser empujado por una campaña publicitaria o esfuerzo externo, se califica siempre como “crecimiento orgánico”. Ya sé, así es como se le conoce a ese efecto ascendente -y casi involuntario- en ventas, como el boca en boca (u obra y gracia de algún santo). Sin otra opción de palabra alternativa que me venga a la mente, sólo digo que no hay que abusar.

6) Nuevo concepto

Tal como la palabra “disruptivo”, el “nuevo concepto” es algo tan abusado en todas las industrias, que al leerlo o escucharlo, lo que menos refleja es novedad. Si de verdad tienes un nuevo concepto en algo, no lo digas y mejor ilustra en qué radica lo nuevo. El público o el consumidor verá la novedad sin que se lo tengas que reiterar.

7) Irreverente:

Se usa mucho en marketing en ciertas industrias, especialmente en labores creativas o artísticas. El “irreverente” se pasa por alto todas las normas, formalismos o reglas establecidas, y como es mostrado como una cualidad, como un factor para impactar mejor en cuanto a difusión, la palabra se aplica a cuanta persona o contenido nos pase por enfrente. Cuántas veces hemos visto u oído algo como: “este nuevo programa es un retrato irreverente de los jóvenes, blah blah blah…”. El que es irreverente de verdad no quiere que le digan irreverente.

8) Out of the box:

Aquí caigo en el terreno de los anglicismos (al cual no entraré hoy sino con este ejemplo). En verdad me molesta mucho cómo ha venido en aumento el uso de palabras en inglés en años recientes, especialmente en la publicidad y en las publicaciones. En cualquier país hispanoparlante, no hay justificación para usar anglicismos sino en casos donde verdaderamente no hay un término equivalente en español, o cuando se trata de nombres propios o marcas de productos. En fin, yendo al ya muy trillado “out of the box”, después del primer pecado de usar el término en inglés, el segundo es que el concepto ya está muy cansado. Cualquier idea, plan o campaña novedoso, debe de destacarse por otras cualidades, ¡ya sal de la caja!.

9) Multitasking:

Me animo a usar otra palabra en inglés porque en verdad el caso lo amerita. Ahora parece que hasta el taquero que está trabajando a cuatro manos cortando la carne, abriendo el refresco, preparando el taco y cobrando, hace “multitasking”. La recepcionista hace multitasking porque recibe gente, contesta el teléfono y recibe el paquete de Fedex. La manicurista es la reina del multitasking porque pinta uñas, chismea, abre la puerta, y ojea una revista mientras se te seca el esmalte. Recuerda que las tareas mecánicas son más fáciles de hacer en forma simultánea con otras que no requieren mucho pensamiento; pero los ejecutivos o empresarios eficientes no “multitaskean”, se concentran en una sola cosa importante a la vez. No porque tengas varios proyectos en desarrollo al mismo tiempo eres un as del multitasking. Son simplemente las demandas del trabajo.

10) Boutique:

Otro vocablo internacional del que se abusa mucho. En francés significa “tienda pequeña”, tan fácil. Y ahora resulta que todos los negocios pequeños son “boutique”. Agencia boutique, estudio boutique, hotel boutique, oficina boutique, etc. Aunque literalmente está bien aplicado si calificamos el tamaño del negocio en cuestión, se le ha dado la connotación de que es algo muy exclusivo, refinado y contrario a lo hecho en serie o masivo. Así que, aunque técnicamente puedes usarlo para calificar el tamaño del negocio, el abuso de este concepto ha diluido su efecto.

Abuso de los hashtags:

Y fuera de las 10 palabras o frases, quiero mencionar este recurso tan explotado que es el hashtag. Aunque la palabra en inglés está aceptada y se usa ampliamente en español, técnicamente es una etiqueta; lo que pasa es que como también para etiquetar se antepone el @, generaría confusión. Así que me permitiré usar la palabra hashtag para ilustrar el punto al que quiero llegar hoy: el abuso del símbolo #, cuyo uso anteponiéndolo a todas y cada una de las palabras del diccionario es contraproducente. #No #todo #lo #que #se #publica #en #las #redes #sociales #ni #en #los #anuncios #debe #ir con hashtags. Se usa solamente para etiquetar conceptos, palabras o campañas que son o queremos que sean masivos. Lo demás es un no rotundo. Punto.


Hay muchas palabras y frases más, aquí fui breve. Si se te ocurren otras, comparte esta nota en tus redes y aporta tu granito de arena diciendo cuáles.