Sin titulo.

Tenia 17 años, ultimo año de secundaria. Voy para Juan B. Justo a la parada del 34 para volver a casa. Salí temprano con banda de compañeros de varios cursos, ya que ese día jugaba Estudiantes en Velez y teníamos que salir antes por cuestiones de seguridad. Esperando el bondi veo que viene el 166 (que también me podía tomar) pero decido no pararlo. El colectivo para al lado mio y se baja por la puerta de adelante un hombre, me corro para dejarlo pasar y veo que le mete el dedo en el culo a una compañera de 3er/4to año.

Así de rápido, así de crudo. Nadie se dio cuenta, nadie reaccionó ante el grito de la chica, nadie lo frenó. Ni siquiera yo que presencié esa escena. No pude reaccionar, me quedé duro. No sé si tenia miedo, si tenia impotencia, vergüenza, si había flasheado y visto cualquier otra cosa. No lo sé.

Desde esa vez siempre que leo, escucho o veo en la TV casos que van desde violaciones hasta a asesinatos, me ponen muy mal. Tanto que trato de cambiar inmediatamente, porque me desarma por dentro. Quizás por eso esta debe ser la primera vez que hable del tema.

Durante mucho tiempo, no me perdoné haber sido tan tibio ante una situación así. No se si podría haberlo evitado, seguramente no. Pero el después: Lo corro, le pego, le grito, llamo a la policía, intento detenerlo hasta que venga la cana.

Por eso es que decidí, hace unos años, elegir no ser ese tipo. Ni la basura que hizo lo que hizo, ni el tibio que se quedó mirando. Decidí que si tengo que pararle el carro a un amigo porque se esta desubicando, lo voy a hacer. Si tengo que meterme en una pelea de una pareja en la calle, porque el vago esta por fajarla, me meto. No es hacerte el “Superman”, es ayudar. La violencia esta mal, siempre estuvo mal. Capaz que evitando algo así de simple y cotidiano, estas evitando algo mucho mas heavy a futuro.

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