NUEVOS PRODUCTOS: QUÉ DIFERENCIA A LOS GANADORES DE LOS PERDEDORES Y QUÉ IMPULSA EL ÉXITO

Actualmente, la innovación de productos es el principal motor de crecimiento empresarial; sin embargo, no todos los proyectos de desarrollo de productos garantizan el éxito. Por ende, saber por qué algunos productos nuevos tienen éxito y otros no, se convierte en una constante pregunta, sobre todo para los grandes empresarios.

Ante esta inquietud se han realizado diversas investigaciones sobre los factores críticos de éxito a nivel de proyecto, características que identificarían porqué nuevos productos si tienen éxito y por qué algunas empresas están mucho mejor que otras en la innovación de productos. A continuación, analizaré cada factor argumentando cuáles son los más indispensables para una gestión eficaz de nuevos productos, según mi punto de vista.

1. Esfuerzo por productos únicos y superiores

Abarca la entrega de productos con beneficios únicos a los clientes y/o usuarios. Considero que este factor es el más primordial pues además de diferenciar sus productos con una calidad superior, desarrolla una buena relación calidad-precio con los clientes. Y ahí es dónde se encuentra su valor agregado, satisfacer las necesidades de los clientes y/o usuarios, ofrece características únicas al producto y sobretodo garantiza la preferencia de estos últimos. Es importante construir la superioridad del producto desde el punto de vista del usuario.

2. Creación de productos impulsados por el mercado y la construcción de la voz del cliente (VOC)

Para satisfacer las necesidades del cliente es necesaria una buena relación empresa-cliente, pero ¿cómo puedo saber qué desean?

Con un análisis de mercado de calidad, en efecto, una fuerte orientación al cliente mejora las tasas de éxito y rentabilidad de un producto. Entonces, la gestión de un enfoque de mercado debe prevalecer durante todo el proyecto de nuevos productos, no solo al inicio del lanzamiento como suele suceder, debe ser continuo.

3. Trabajo de predesarrollo de la tarea

Una buena organización no solo garantiza orden, sino también éxito. Innumerables estudios revelan que los pasos que preceden al diseño y desarrollo del producto real marcan la diferencia entre los que tendrán éxito y los que no. Quizá muchos crean “A más tareas, mayor tiempo de desarrollo” o “¿Por qué hacer 2 tareas cuando puedo hacer una y la otra obviarla?¡No pasará nada!”, sin embargo, está demostrado que mientras todas las actividades estén detalladas minuciosamente, tendrá menos tendencia a equivocaciones, ya que las tareas están muy bien divididas y organizadas sin pasar por alto ninguna. Por lo tanto, la elección es entre un proyecto un poco más largo o uno con mucho mayores probabilidades de fracaso.

4. Proyecto agudo, temprano, estable y fáctico, y de la definición del producto

Antes de emprender un proyecto de nuevos productos es primordial definir el alcance del proyecto y del producto. No es viable que mientras se va avanzando en el proyecto, constantemente se den cambios radicales, como por ejemplo, el público al que va dirigido el producto.

Este factor garantiza que los miembros del equipo tengan claro los objetivos que persiguen y puedan alcanzar su meta en menos tiempo.

5. Desarrollo en espiral: construir, probar, retroalimentación y revisar

Este factor implica flexibilidad. Como el producto a desarrollar está dirigido a clientes y/o usuarios, con mayor razón, no debe ser un desarrollo rígido y lineal puesto que las personas estamos en constante cambio.

Por ello, se propone un desarrollo en espiral, el cual se basa en una serie de pasos iterativos o bucles mediante el cual las sucesivas versiones del producto se muestran al cliente para obtener retroalimentación y verificación. De esta forma se puede medir el interés, gustos o disgustos e incluso preferencias.

6. El Producto Mundial: una orientación global

Un enfoque global de nuestros productos garantiza el logro de una ventaja competitiva. Los productos que son diseñados para el mercado internacional cumplen una serie de requisitos que cuando son vendidos en el mercado local alcanzan una diferencia sorprendente con respecto a los de la competencia en rendimiento, calidad, entre otros aspectos.

Pero, ¿qué pasaría si es al revés? ¿Si creamos un producto para el mercado local y luego queremos incursionar en el mercado internacional? Me temo que no tendríamos los mismos beneficios que en el caso anterior, puesto que probablemente tendríamos que planificar un nuevo proceso de desarrollo, e incluso modificar el diseño.

7. Planificación y recursos para el lanzamiento

Un error común es asumir que los buenos productos se venden a sí mismos. No obstante, un plan de marketing debidamente estructurado no termina luego del lanzamiento del producto, al contrario, es solo el inicio de un largo camino por recorrer.

8. Velocidad: Pero no a costa de la calidad de la ejecución

Si bien es cierto que la velocidad es una clara ventaja, no se debe descuidar la rentabilidad. Y la mejor manera de ahorrar tiempo es priorizando los proyectos de mayor valor, de esa forma, se concentran los recursos. Además, sugiero que es importante el control de calidad de la ejecución en cada etapa del proyecto, de esa forma, se disminuyen los errores.

En suma, según mi punto de vista, aquellos factores que se basan en la organización del proyecto y el enfoque hacia el cliente, son la base para que un proyecto sea exitoso. Se debe tener presente para quién va dirigido un producto y de acuerdo a ello, organizar todos los procesos sistemáticamente para garantizar un producto de calidad y diferenciado. Cabe resaltar que así como existen factores críticos de éxito a nivel de proyecto, también existen a nivel empresarial. Básicamente se dividen en dos: una innovación de productos y estrategias de la tecnología para el negocio y Decisiones en la Gestión de la cartera. Las empresas exitosas se centran en hacer un menor número de proyectos de desarrollo, pero más rentables, con una adecuada evaluación de proyectos hace un buen uso de sus recursos. El objetivo es seleccionar los ámbitos estratégicos que son ricos en oportunidades para la innovación.