Enchufándome
He llegado a la conclusión de que para estar perdido, hay que tener falta de conocimiento donde se esta situado en su presente. Debo darme cuenta que no es la palabra que me corresponde. Mis pies se encuentran justo en la frontera entre mi válvula mitral y mi hemisferio derecho, justo empujando el suelo afirmando que mi cuerpo no descansa su fuerza y su habilidad de resistir; reafirmando que mis rodillas miran hacia delante y mi frente hacia el azul desconocido que observa mi coronilla. Sin embargo hay un pequeño espacio entre mi ser y el otro lado del mar, un puente mecánico que le han fallado los cables — nonono, que su mecánica que esta aquí no sabe desenredar los cables.
Cada cable con un poco de mí. El cable verde me lleva a entender que mis sueños se encuentran en el aposento de al lado, que tengo que dejarme ir paso a paso, que estoy en el paso correcto hasta el momento. Que si por mi fuera me vería escribiendo lo que veo en zonas horarias diferentes cada mes, pero que ese no es el destino final. El cable se quiere desenredar cuando entienda que estoy justo donde tengo que estar, que su función es ayudarme a dar lo mejor de mí en este escalón, sin presión; sin culpa.
El azul esta destapado sin embargo no le encuentro la punta para conectarlo. Es el que conecta al puente con mi alrededor humano, este me está costando mis vibraciones y mi perspectiva alta. El enrede que tiene es que se le olvida de vez en cuando que todo el mundo llega y se va, que deja aprendizajes y algunos se quedan a seguir bendiciendo y otros solo llegan porque son personajes necesarios para el desenlace del capítulo actual. Que debo tener paciencia, y depender solo de mi, de vez en cuando incluso la diversión empieza solo por mí. Este cable necesita ayuda para no sentirse solo, necesita auto compasión y coraje de mi parte para que llegue a su enchufe correspondiente.
Por último este cable rojo que se ha enredado en si mismo, es el que quiere que el miedo y el ego sean controlados y mis decisiones por mis venas sean escuchadas. Que recientemente ha esta sanando una herida del pasado tardío, y que justo ahora se da cuenta que su persona favorita tiene demasiada energía de su parte. Lo correcto para desenredarlo sería dejar ir, dejar de dar tanta energía y entender un desapego sutil, y aunque duela darle tiempo. Darme tiempo**. Si duele mucho pues desenchufarse de él, ser honesta y entender que en esta página tal vez ya se acaba su protagonismo, darle espacio a que el mío tenga un poco más de trama hasta el próximo de la secuela.
Creo que sin darme cuenta he arreglado el puente, ahora solo falta cruzarlo.

