Una historia muy particular. (parte 1)

existía una niña que era muy sencilla para casi todo lo que correspondía en su vida, era autónoma, eficaz y responsable con sus cosas. Vivía feliz durante el día haciendo todo con orden, todos la felicitaban y era la mejor en lo que hacia, que niña tan perfecta y feliz decían todos sobre ella, eso parecía, eso decían, lo que no sabían es que cuando caía la noche… su actitud cambiaba, sus emociones eran otras y sus inconformidades la empezaban a atormentar como si fuesen espíritus malignos, pero no, eran sus emociones, ella fingía ser feliz, ella hacia creer que todo estaba en orden, y si, pero solo sus responsabilidades. Porque dentro de ella solo habían problemas y sentimientos reprimidos, desde el punto de vista de la sociedad solo eran caprichos de aquella niña o de pronto necesitaba un psicólogo. De eso hablaba su familia la cual poca atención le prestaba, caía la noche y ella pensaba en tantas cosas malas que le sucedían dentro de ella que a veces no tenia la respuesta, de repente se sentía mal y sin ganas de hablar con nadie, parte de sus problemas eran por amor y la otra parte por sus desesperadas y agitadas emociones, tenia un sueño, era ser una gran violinista, pero sin dudarlo sus padres no la dejarían pues según ellos era una profesión de poco andar, que mas decepción que decirle a alguien que no podrá cumplir su sueño o que no tendrá el apoyo de lo mas preciado que es la familia, con 16 años de edad esa señorita se sentía triste,tenia tantos planes para su gran futuro y todo lo que hacia eran cosas casi obligatorias para cumplir los sueños de otros, ignoraba todos los hombres que intentaban acercarse a ella pues tenia tan claro el concepto de “parejas” y de “amor” que se prevenía de cualquier vinculo con otra persona, había visto los casos de su familia y gente a su alrededor , no le apetecía sentirse mal por una relación de esas que no sirven para nada, ella no buscaba… esperaba algo muy distinto a lo que veía a diario, era como ver un partido de fútbol repetido y esperar otro resultado…imposible, así eran aquellas relaciones que la sociedad le daba como ejemplo, ya se sabían como iban a acabar, aburridas y con el mismo resultado, en esos pequeños ratos libres entre esas horas que finaliza la tarde y empieza la noche, cogía su violín, se paraba frente al espejo e imaginaba que estaba en un gran concierto junto su grupo musical, suspiraba con sus ojos cerrados, hasta que su padre entraba y le arrebataba el violín diciéndole que ese sonido no lo dejaba descansar, después de eso caía la noche y sus problemas volvían a empezar…

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