Become a “Hostrepreneur”

Convirtiéndome en un “Hostrepreneur”

En este afán de identidad en el que vivimos, sólo hasta hace un par de semanas me di cuenta de lo que estaba haciendo. Me había convirtiendo en un “Hostrepreneur”, el término lo encontré en un webinar de airbnb publicado en marzo de este año.

Mi interés por los viajes, el estilo de vida, hablar con la gente, y claro está, una motivación económica, me hizo retomar este año el uso de airbnb como anfitrión -“host”. Lo dejé hace un par de años cuando vendí mi apartamento de vacaciones en Cartagena que mantuve en airbnb durante un par de años con muy buenos resultados; por qué lo vendí, esa es otra historia….pero ya tenía un perfil en airbnb con relativa buena reputación que me daba la posibilidad de volver al ruedo.

Pero ser “Hostrepreneur” no apareció con airbnb. Mucho antes había comprado un lote en la hermosa Villa de Leyva — una pequeña población a tres horas de Bogotá- con la idea de montar un pequeño hotel. Fué un arranque emocional en una despertada muy temprana de domingo, en el que decidí ir a Villa de Leyva a buscar lo que fuera con algunos ahorros que tenía. Sin embargo el proyecto no prosperó. Creo que si sigo por este camino, en algún momento lo haré porque Villa de Leyva me parece un sitio mágico en el que la hospitalidad tiene un excelente lugar para los viajeros. No prosperó porque recibí una propuesta muy atractiva por mi lugar que no pude rechazar. Villa de Leyva tienen una de las mayores valorizaciones de inmuebles en Colombia.

Esa platica sirvió. No me quise alejar de la actividad y compre un apartamento en Bogotá, muy cerca a mi casa para arrendar por días. Las cifras eran muy atractivas, si lograba arrendarlo de esta forma, lograba triplicar el ingreso frente a un arrendamiento convencional. En esa época airbnb apenas aparecia en la red así que el reto de buscar los clientes era alto. Como buen profesor de emprendimiento, hice un análisis de los potenciales canales de comercialización en la red, e identifique varios sitios en donde podía publicar mi anuncio. Sitios como craiglist, vivavisos y otros más que ya no recuerdo y que inclusive ya no existen, se volvieron mis aliados. Además las referencias de los huéspedes me trajeron otros más, despues de dos años, mi apartamento estaba con ocupación total hasta que una empresa me lo contrato para sus ejecutivos. Lo había logrado, pero apareció Cartagena y…. quería explorar esa nueva experiencia. Así que lo vendí para comprar mi apartamento de vacaciones y ya les conté lo que pasó, también vendido.

Tuve otra buena oportunidad para comprar un mejor apartamento en el que vivía pero sólo vendiendo el apartamento de Cartagena la podía aprovechar. Así que hace dos años compramos el apartamento con mi pareja le hicimos remodelación total y quedamos muy contentos. Quedamos con un apartamento amplio, cómodo no sólo para nosotros sino también para nuestra familia y amigos que quisieran visitarnos y quedarse en nuestra casa. Una habitación de 30 metros cuadrados con baño privado y “walking-closet” se adecuó para nuestros huéspedes. Como siempre las cosas que no se usan terminan deteriorándose, y nuestra habitación se estaba convirtiéndo lentamente en el famoso “cuarto de los chécheres” que muchas familias tienen en su casa.

A comienzos de este año pensamos que era un desperdicio tener así esa habitación, así que la registramos en airbnb y en una semana tuvimos nuestros primero huéspedes. Hasta hoy hemos mantenido una ocupacion del 90 al 100% mensual y ya vendimos el 40% de nuestra disponibilidad hasta mediados de febrero del otro año. Eso me animó a pensar en algo más grande pero no tenía los recursos en ese momento para hacerlo. Sin embargo, a mediados de abril se presentó una excelente oportunidad con un inmueble, hicimos los análisis y decidimos tomarlo para montar un hostal. Esa parte se las cuento en otro momento, pero lo cierto es que acabo de abrir HOBU, un hostal boutique con reservas exclusivamente en línea en la zona de Chapinero en Bogotá. Así que definitivamente soy un “Hostrepreneur”. Los espero en HOBU cuando vengan a Bogotá.