Gifts from guests

Regalos de huéspedes

Algo que me ha sorprendido de mi camino en el “Hostemprendimiento” — aún no he encontrado una traducción apropiada en español — ha sido el comportamiento de los huéspedes.

Cuando abres tu casa a personas que no conoces, literalmente extraños, que estarán bajo tu techo contigo, que en las noches estarán a pocos metros de tu habitación, te puedes llenar de muchos temores. Pero la realidad, al menos para nosotros en casa, ha sido totalmente diferente.

No tengo palabras para describir la experiencia tan maravillosa que he tenido con nuestros huéspedes. Desde lugares tan diversos del planeta como de mi país — Colombia- he recibido en casa al menos cuarenta personas en 6 meses. Han llegado de México, Brasil, Portugal, Canadá, Australia, Alemania, Inglaterra, Estados Unidos, Australia, Costa Rica, sólo por mencionar algunos países. Cada uno de ellos con muchas expectativas de su viaje cuando lo están iniciando, y otros con sus sueños cumplidos cuando lo están terminando. No sé si es porque están en mi casa, pero todos hablan de como los ha sorprendido este país, particularmente de la amabilidad de su gente.

Para mi eso me sorprende. Un país con una guerra de más de 50 años, con grandes desigualdades sociales, con una lucha permanente por hacer que se respete la diferencia, tendría que tener gente apática, poco cordial y nada amable. Pero no, los colombianos con los extranjeros somos muy amables, quizás es porque agradecemos inconscientemente que estén viniendo a un país que siempre ha sido catalogado como peligroso, y cuando nos visitan queremos demostrar que somos mejor de lo que dicen. Mi única tristeza es que esa demostración de afecto no la siento igual entre nosotros mismos, entre compatriotas, y eso debe cambiar porque es parte de la reconciliación que necesitamos para superar nuestro conflicto y construir una sociedad más equitativa y justa para todos.

En fin…pero lo cierto es que todos salen felices de casa. Y esa felicidad, y sobre todo gratitud, la manifiestan de muchas formas. La primera vez que recibí un regalo de uno de mis huéspedes quede asombrado. Nunca me lo esperaba, aún más cuando el regalo me lo trajo antes de iniciar su estadía. Patrycja y Bilal venían de Inglaterra a una boda en Cartagena de una amiga de estudios colombiana. En nuestras comunicaciones previas, Patrycja me preguntó si quería o necesitaba algo de Londres, que ella lo podría traer; claramente le dije que no, y le agradecí por su gesto. Al día siguiente, cuando llegaron y después de presentarles su nueva casa en Bogotá, mi casa, me entregaron un pequeño paquete, un regalo, era un pocillo-souvenir del metro de Londres y unos chocolates del “eastern”. Estaba muy feliz. Nunca me había imaginado que podría pasar, sobre todo iniciando la estadía.

Nunca he esperado un regalo de mis huéspedes. El trato y atención que damos en casa lo hacemos de corazón, y siempre pensando como me gustaría que me trataran cuando estoy de viaje. Soy muy quisquilloso con eso. Pero cuando recibimos regalos es algo maravilloso. Es saber que has cumplido tu labor. Dulces, licores — especialmente tequila…jajaja, tomamos igual que los amigos mexicanos-, juguetes para mis mascotas, invitaciones a cenar, tarjetas y pequeñas notas, platos decorativos, flores, en fin….eso sin contar las propinas que le han dejado a mi querida Dolly, nuestra ama de llaves (en Colombia les decimos empleadas o muchacha del servicio, término despectivo para mi gusto, es la persona que te alimenta, cuida de tu casa, de tus cosas, es parte de tu familia), quién ha sido fundamental para garantizar una buena experiencia de estadía en casa.

Y ese es el reto que tenemos ahora en HOBU, el hostal boutique que abrí con algunos amigos hace un par de semanas. HOBU lo hemos pensado para aquellos viajeros que buscan estar en Bogotá sin sentirse extraños, como si estuvieran en casa, no en un sitio distante ni tampoco en un sitio que te intimide. Ya hemos recibido los primeros huéspedes y sus primeros comentarios, este lo recibí ayer y me gusto mucho:

“Mi estancia fue excelente. El lugar maravilloso, muy bien ubicado y los anfitriones súper amables. Realmente nos sentimos en casa. La habitación, el baño y en general las zonas en común impecables. Muy bonita decoración y ambiente. El desayuno muy bueno también. Sin dudar volvería al mismo sitio, muy recomendable”

https://www.airbnb.com.co/rooms/14329059?s=GDGQmmD4

Aún es muy pronto para recibir los primeros regalos, y aunque soy nuevo en este negocio, si he viajado mucho y nunca consideré dejar un regalo en los hoteles que me hospedé. Tampoco los espero, pero cuando reciba el primer regalo, sabré que el equipo HOBU está haciendo las cosas como lo hemos imaginado. Recibir huéspedes, despedir amigos.

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