Venezuela Al Volante

Fuente de la fotografía “Foto archivo La Patilla”

Hoy Venezuela desde el sector Crisis y con más de 7 millones de pajeros, emprende un camino sin retorno llamado “Hora cero” con destino a la Ciudad Libertad, pero antes debe pasar por el mecánico Democracia para cambiar piezas defectuosas que le impiden avanzar correctamente.

El joven país de camino al mecánico se detiene por un semáforo que marca luz roja, al pararse y observar la situación, rápidamente se da cuenta que la luz roja estaba para todas las direcciones en la intersección vial, lo que provocaba caos e inmovilidad sin precedentes.

“Todo se arreglaría si tan solo cambiara de color la luz” — pensó

Tras ponderar la situación por unos segundos, mira para los lados en busca de obstáculos y pisa el acelerador decidido a superar el embotellamiento, pero es detenido en seco por una patrulla policial que irrumpe la carretera con descaro cual vil leguleya de la calle.

El iluso optimismo que caracteriza a Venezuela le hace pensar que los oficiales de seguridad llegaron tan apresurados al sitio para poder cumplir con sus deberes y ayudar a los ciudadanos… nada más alejado de la realidad.

El vehículo oficial pasa con mucha agresividad por el atasco, abriéndose paso por las aceras e islas atendiendo a presuntos problemas mayores (probablemente intereses personales) que le hacen un llamado desde lo lejos y lo invitan a ocuparse, motivo por el cual se pierden rápido en el retrovisor del carro tricolor.

“Y siguen diciendo que la culpa la tiene el hampa” — exclamó

Cuando vuelve en sí, decide pisar de nuevo el acelerador y se topa con la sorpresa de que todos a su alrededor tuvieron la misma idea, por lo que termina casi en el centro de la intersección parado por el egoísmo de no ceder el paso a los que quieren avanzar.

Frustrado pone las manos en su volante a la espera de un espacio abierto que le permita superar el colapso en el que se encuentra y poder estar más cerca de cumplir sus objetivos de una vez por todas.