Caminando por el fin del Mundo
Desde pequeño que me gusta escribir , leer y sobre todo explorar en la naturaleza sus secretos y misterios , siempre he reunido estos elementos para dar vida a mi imaginación , es por ello que a donde viajo ya sea; las profundidades de la tierra, incrustándome por cuevas a la historia prehistórica , subiendo grandes montañas nevadas o internándome en la selva , llevo conmigo mi libreta de anotaciones , supuestamente para registrar hallazgos o lugares , pero siempre termino escribiendo algo opuesto a esto , en una especie de poesía romántica y filosófica de la vida misma y es allí una noche en las costas del pacifico , luego de dos días de exploración por cuevas llenas de pinturas rupestres comencé a pensar y resumir sobre como nuestra especie camina por la delgada línea del fin y el comienzo , la delgada línea del olvido y el simple hecho de vivir …
Para no alejarnos tanto, vamos
Al año 1999 a la entrada del nuevo siglo, esperábamos el año 2000, y un pánico se apodero de millones de personas, ¿Que era eso tan grave? ¿Que era eso tan terrible que intimidaba hasta el personaje más fuerte y hacía llorar al Rambo de ese siglo como una verdadera niña? Por supuesto era el famoso fin del mundo, quizás era parte de esa historia del pasado de que llegaría un meteorito y acabaría con todo. Estábamos en la era del fin del mundo , cruzamos el año 2000 y nos creímos lo mejor, llegaron nuevas tecnologías que si hubieran aparecido siglos atrás se hubiera creído que era algo de marte o de raíces extraterrestres , También al paso del tiempo hubieron cambios hormonales, ejemplo de esto la mujer se hizo más fuerte y de sentimientos más rudos, y el hombre en cambio se convirtió a veces en el sexo débil, mucho más sensible y sentimental , impensable en la sociedad de siglos atrás en que el dicho era: “Todos los hombres son iguales” y hoy esa frase muto a: “Todas las mujeres y hombres son iguales. Y así la mujer en una posición de paridad nunca antes lograda en nuestra historia, ahora usa por ejemplo las redes sociales y hace sentir su opinión a sus amigos y a la aldea global. Pero no tan solo las redes sociales se han usado para cosas positivas , tan solo el hecho ingenuo de que sin darnos cuenta pasamos una gran cantidad de horas metidos en estas plataformas … ya es un hecho postear donde estoy, que estoy comiendo y con quien estoy…
El viajar hoy es un placer de muy pocos, el hacer deportes al aire libre se convierte para la mente de la persona apegada a su trabajo, en un excentricismo de gente con más dinero… por cierto hoy en día existen muchos grupos gratuitos o de precios bajos para salir de trekking o de aventura un fin de semana cualquiera, todo está en tomar la decisión de salir de esa especie de germen incrustado desde pequeños llamado confort…
También ocurre ahora que ninguna noticia impacta, los niños de hoy han perdido el poder de asombro, pasándose en sus cuartos jugando videojuegos o metidos en el computador, decimos ser naturalistas y consumimos alimentos envasados, decimos amar a los animales y cuando vamos caminando en la calle comiendo y se nos acerca un perro callejero ¿Que hacen? ustedes ya saben, todos hemos hecho el quite a ese hambriento y desnutrido perro ¿Que pasaría si el perro fueras tú, y tú el perro? ¿Sabes qué? Lo más probable es que él si te ayudaría.
Hoy la ciencia descubre la similitud con la biblia, el hambre y la intolerancia ya son parte de una cultura supuestamente avanzada, se destruyen los unos a los otros sin piedad, aquí nos damos cuenta que si es efectivamente el fin del mundo o no, ya que si este planeta, que es nuestra única y contaminada nave espacial llora y no la escuchamos, si ni nos escuchamos entre nosotros, comienza a gritar y no la escuchamos por qué ya dejamos de oír su voz y comenzamos a escuchar la voz del egoísmo , del individualismo, de la falta de motivación, la falta de verdad, la falta de amor , y del odio de los unos a los otros, ¿Saben que? A veces creo es probable que estemos cerca del fin del mundo y llegue ese meteorito o cataclismo final del cual nuestros antepasado tanto temían.