Planificación de Experiencia: Los objetivos del usuario

¿Qué tienen que ver las emociones y los objetivos de las personas al momento de planificar? Planificar no es un acto mecánico ni contiene formulas de tipo “one size fits all”.

Identificar los objetivos es quizás una de las actividades más importantes al momento de planificar algo. La existencia de objetivos genera determinados comportamientos en las personas, para que la acción de estos contribuya a la obtención de algo.

Al momento de planificar siempre considero necesario tener en cuenta tres tipos de objetivos habituales en las personas:

  • Objetivos Experienciales: Como la personas desea sentirse al momento de usar o vivir una experiencia (por ejemplo: en control, relajado, inteligente, etc.)
  • Objetivos Finales: La motivación final del usuario al utilizar algo, lo que conseguirá, el premio, el logro.
  • Objetivos de Vida: Aspiraciones, deseos a largo plazo, motivaciones, imagen de si mismo. Estos objetivos, al mismo tiempo, ayudan a explicar por qué las personas están dispuestas a hacer algo.

Pero, ¿Cómo las personas relacionan los objetivos?, es decir, ¿cómo actúan y se motivan para llegar a concretar determinados fines? En el libro “Emotional Design”, Don Norman propone un mecanismo bastante lógico sobre como los procesos cognoscitivos influyen en las acciones, asignación de valor y creación de objetivos a través de 3 niveles de procesos cognoscitivos y emocionales

  • Viscerales: El proceso más inmediato. Es la reacción directa a un estímulo: ver, oler, tocar o escuchar. Este proceso ayuda a entender que es bueno, malo, seguro o peligroso.
  • Comportamiento: El proceso asociado a las interacciones diarias.
  • Reflexivas: El entendimiento de las acciones pasadas. A través de la reflexión integramos experiencias en nuestras vidas y les asignamos significados y valor.

Desarrollo de objetivos experienciales

Si se planifica para generar experiencias, lo importante es rescatar el proceso visceral de entendimiento de la realidad. Visceral es lo inmediato, la reacción de una persona ante algo a través de sus sentidos. ¿Qué nos indica esto? Desarrollar algo (una historia, un sitio, contenido, etc.) para lo visceral implica crear para el efecto y el afecto, con el fin de generar respuestas emocionales. Al considerar objetivos experienciales hay que siempre tener presente que tipo de emoción queremos generar, por ejemplo: hacerlos sentir inteligentes, en control, divertidos, entretenidos, cultos, etc.

Cuando se piensa en desarrollar para la experiencia lo vital es la interfaz (la forma en que accedemos, desde las distintas partes de un sitio a quién dice qué en un medio): lo visceral es acerca de la primera impresión y en ese sentido la apariencia sí importa. Los estudios indican que una interfaz atractiva da a entender que es fácil de usar, y si logramos el uso de algo logramos romper la barrera de la impresión haciendo sentir a alguien determinado una emoción.

Desarrollo de objetivos finales

Los objetivos finales son la motivación para desarrollar una tarea. Por ejemplo, conseguir una receta es una tarea, pero el objetivo final puede ser preparar una dieta saludable. Lograr un objetivo es el punto central de una experiencia

Desarrollar para los objetivos finales implica pensar en los comportamientos de las personas y sus paradigmas.Un paradigma tiende a simplificar la forma en que pensamos sobre algo aunque la realidad, en general, es bastante más compleja. Nos entrega una respuesta inmediata aceptada ante algo desde lo más básico (me gusta/no me gusta) a lo más difícil, usualmente basado en acostumbramiento social.

SI estamos planificando experiencia para objetivos finales, el desarrollo debiese contemplar una ruta de logros a corto y mediano plazo para que el usuario pueda mantener el interés y la necesidad de continuar su participación hasta la obtención del objetivo final. Las mecánicas de juegos usualmente utilizan el sistema de puntuación para esto.

Desarrollo de objetivos de vida

Los objetivos de vida representan aspiraciones, deseos, motivaciones y atributos auto-atribuidos. Son las metas que las personas desean obtener en su vida desde una perspectiva completa y conceptual: felicidad, tranquilidad, etc. No son cosas ni tangibles sino estados mentales.

Desarrollar para objetivos de vida quizás es la forma más compleja de planificación, ya que requiere generar procesos reflexivos donde se integra el pasado del usuario, sus experiencias de vida y sus ideas sobre el futuro. ¿cuál es la complejidad? Que los objetivos de vida no funcionan en forma grupal sino personal y las experiencia individuales, así como la cultura circundante provocan diferencias gigantescas en los procesos reflexivos.

¿Que sucede luego? Si lo vemos de este modo, la planificación de cualquier experiencia que queramos generar debe ir ligado a simplificar las tareas y basarse en los procesos de vida los usuarios. Una vez que hemos encontrado a quién hablarle y que las metas están identificadas, el siguiente paso es identificar sus actos y rutas de consumo y los escenarios por los cuales las personas resuelven tareas.

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