Elementos contemporáneos en sueños
Las imágenes artísticas que últimamente me han llamado la atención tienen en común algo que me explico como fantasmal. Es una visión propia de los sueños, y no lo digo en cuanto a lo que representan simbólicamente, sino a su conformación física, que suele ser difusa, inasible. En sueños es difícil conseguir algún tipo de materia, la sensación del tacto y la idea de finitud que proporciona. Podría estar viendo una columna (algo transversalmente entendido como rígido y estructural) y de todas maneras terminaría sufriendo transformaciones en el instante. Recuerdo columnas con ornamentaciones que se transformaban en otras, a una velocidad apenas perceptible, pero lo suficiente para identificar el movimiento, como si se tratara de una reacción orgánica, como algunos moluscos o plantas cuando se contraen. También pienso en la base de una estructura sólida (de piedra seguramente) que se ensancha o encoge conforme me desplazo, por supuesto no se trata de efectos de la perspectiva, es más bien una provocación del objeto observado.
Es como materializar un boceto.
Paralelamente, pienso en símbolos que considero representativos de lo contemporáneo, como señalizaciones, instrucciones, notificaciones, logotipos, esparcidos en la vestimenta y el ambiente. Mensajes y los sistemas que los distribuyen. Estos elementos no participan activamente del sueño, solo forman parte del paisaje. Participan como un decorado. Lo estructural en cambio, es vibrante.
