C3 Chomps…

Escribe sobre el chico del que te sentiste enamorada por primera vez.

En el capítulo anterior escribí sobre mi primer beso y éste trata de la misma persona, tenía catorce años y estaba en primer cuatrimestre de preparatoria; Chomps era mi vecino pero lo conocí realmente en la escuela, iba en el mismo salón, no recuerdo realmente cuando fue que empezamos a ser novios, además fue un noviazgo que no duró más de tres meses, pero era la primera vez que sentía “algo” por una persona.

Si pudiera describir a Chomps en una palabra, sería “sobrevalorado”, en el buen y mal sentido de la palabra, era el chico popular de la escuela (todo lo opuesto a mi), desde que estudiábamos juntos empezó a caracterizarse por eso, se llevaba bien con la mayoría y era el “crush” de muchos niñas y por lo poco que sé lo sigue siendo, es la imagen pura de lo que las niñas quisieran como novio y si ahora estuviera en esa situación, sería imposible fijarme en él; pero lo conocí en otra época, cuando era más real; cuando no le importaba ser parte, pasábamos las tardes enteras en su casa o en el parque, pero no había día que no platicáramos de nuestras vidas, de sus planes, de los míos, de mi familia, de nuestras opiniones a ciertas cosas; de mis gustos y de lo que odiaba, de sus comida favorita y de la comida que me desagradaba, de lo mucho que le gustaba salir en bicicleta y de lo gruñona que era la señora de la papelería.

Pero las cosas fueron cambiando, el empezaba a actuar diferente e indiferente, en la escuela era una persona y cuando nos veíamos de vez en cuando en casa era otra; eso obviamente no me pareció pero tampoco hice mucho para evitarlo y una noche en el “cybercafe” (que por cierto estaba en su calle), me lo encontré y aún teniéndolo a un lado preferí escribirle y decirle que ya no quería estar con él; sólo volteó y yo salí tan rápido como pude (recuerdo haberle dejado al señor un puño de moneditas que ni las conté por salir corriendo); pero el salió igual (sin pagar) y sólo me abrazó y me dijo que todo iba a cambiar, que le diera otra oportunidad y me fui…

Y sé que no fue la gran historia de amor, pero aprendí que si de verdad una persona te quiere en su vida, ahí estarías… y justo en este momento estoy con quien sí me quiere en su vida.