C5 Era rosa y brillaba en la oscuridad.

Recuerda el reloj Casio digital que te regalaron por tu décimo cumpleaños y escribe sobre ello.

Era un Casio rosa con luces de color azul y morado; me encantaba ese reloj, era digital porque en esa época no sabía “leer” un reloj analógico, apretaba un botón y prendían las luces y empezaban a cambiar de color, apretaba otro y se volvía color neón para poder verlo en la oscuridad, creo tenía 19 años y fue más como un regalo necesario; todavía me toco la época en la que salía a jugar a la calle, cuando iban a tocar a tu puerta y “¿Vas?” era sinónimo de “Señora, deja salir a Andrea a jugar? y mi mamá a esto casi siempre respondía -Sí, entonces tomaba mi “mocla”(recordar que decía esta palabra me da mucha risa) y nos íbamos todos en bici a un parque que está junto a la calle, la cancha de basket era el punto de reunión para los “bicicletos” (así nos hacíamos llamar y eramos un grupito como de 8 niñitos) y ya en el parque empezábamos las famosas carreritas con caballitos y ahí pasábamos toda la tarde hasta que oscurecía; cuando llegaba a mi casa mi mamá siempre me regañaba porque llegaba muy tarde, porque ya no había luz y según ella y creo la mayoría de los papás piensan que cuando ya se metió el sol, todo lo malo va a pasar; pero regresando al tema de mi reloj rosa fue justo eso lo que provocó que me lo regalaran; -¡Te quiero aquí a las 7:00, no 7:30!, era lo que decía mi mamá cuando escuchaba que me salia de la casa…

Fue justo en esos años en que esa media hora se volvió mi momento favorito y gracias a mi reloj rosa que brillaba en la oscuridad supe que a las 7:22 era el minuto más bonito del día y hasta ahora sigue siendo mi hora favorita y más que la hora es el momento, es justo cuando el sol esta por meterse por completo pero aún queda un poco de luz y el cielo se ve más oscuro que claro, es justo cuando el clima del día es perfecto y la mezcla de calor y viento son increíbles, es la hora en que aún puedes ver la cara de las personas pero solo lo necesario; y es esa hora la que se ha vuelto mi cómplice, mi hora favorita del día…

Sé que el tiempo es sumamente relativo; pero a mi me encanta perderlo, como diría mi mamá, prefiero “perder” mi tiempo buscando significados de palabras que buscando trabajo, me gusta “perderlo” regalando comida en vez de publicar un post en contra de la hambruna y definitivamente me encanta “perderlo” escribiendo un blog sobre mi…

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